LUIS EDUARDO GÓMEZ «CANTARINA»

Periódico » Marsella al Día»

Continuando con nuestros invi tados a esta sección que busca conocer de primera mano el testimonio vivo de nuestros parroquianos alrededor de la vida de esta comarca, hoy nos permitimos llevar a los lectores los recuerdos que sobre personajes, lugares y episodios del  Marsella de Ayer, nos entrega Don Luís Eduardo Gómez Agudelo, conocido entre nosotros como «Cantarina», quien a sus 96 años todavía conserva frescos los momentos en que se colaba en las corridas de toros, cargando el tambor de la vieja Banda de Músicos de Marsella.

Nací en Cantadelicia, dice el «viejo» y me crié aquí en Tres Esquinas, hoy La Rioja, en una casa que le compró mi padre a Don Clímaco Carmona por 270 pesos. Recuerdo entre otros vecinos del lugar a Don Sergio Hincapié, Don Antonio Gallego, Don José María Valencia, Don Juan de Dios Galviz y Don Clímaco Gómez, entre otros viejos conocidos de Marsella, afirma Don Luís. Desde muy corta edad, yo tocaba el tambor y luego el saxo, en la vieja banda de Músicos y cargaba el atril, lo que me permitía entrar a las corridas de toros que se hacían en un encierro en el sector de Chapinero. Los ensayos de la banda los hacíamos en la casa de José Gutiérrez, hoy esquina de la diez, subida para el hospital. El director era Alejandro Patiño y recuerdo compañeros como José Moreno, Valeriano Gómez, Guillermo Agudelo, Miguel Betancur, José Manuel Muñoz, Saulo Gómez  (ElDiablo), Brígido Enciso, Jesús María Osorio (El Tío), Salvador Loaiza, Arturo Grajales y Luís Felipe Gutiérrez. Esta banda la pagaba el municipio y cada uno de nosotros, ganaba 20 centavos por este oficio que yo alterné con la barrida del viejo teatro donde semanalmente se proyectaba cine mudo. Aquí existió el teatro municipal y el de Don Joaquín Gómez, donde hoy es la Funeraria Tobón, recuerda Cantarina.Don Luís trabajó también con Don Pedro Echeverri. Por 15 centavos, iba hasta Belalcázar a llevar caballos, oficio en el que cogió buena destreza, dice. En otras ocasiones, el recorrido era hasta Pereira, a regresar los caballos en los que la policía llevaba a los presos que aquí eran capturados por la fuerza pública, comenta. En este caso mi paga era de 25 centavos, aclara. Recuerda pesebreras de esa época como la de su patron,Pedro Echeverry, Nicanor Duque y últimamente la de Juanita Toro y arrieros de renombre en el pueblo como el propio Nicanor Duque, Martín Toro, alias Cachón, José Marulanda y Horacio Cataño. Finalmente Don Luís nos contó la procedencia de su apodo. Resulta que Don Pedro Echeverri, con quien él trabajaba, sabía de su destreza con las bestias y de su habilidad como atleta, cuando corría hasta La Palma. Lo recomendó para montar en las carreras de caballo que se hacían desde la esquina del cementerio, hasta la salida para el Alto Cauca y de donde provino el nombre ,de la pista que conserva aún esta larga calle. Caballos como El Velero, Cebollero, Corneta y Cantarina eran los de mayor fama en estas faenas. El corría siempre en Cantarina y allí se gano muchas carreras, lo que finalmente lo hizo merecedor de este remoquete con el que desde tiempo atrás lo conocemos todos los marselleses. A Don Luís Gómez, gracias por estos recuerdos y que Dios le siga concediendo vida y salud al lado de los suyos.

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