MARSELLA MÁGICA

MARSELLA MÁGICA

AMPARO SERNA DE SANCHEZ

JULIO CESAR LAVERVE NOREÑA

ALVARO VALENCIA LÓPEZ

MARSELLA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

1992

Derechos reservados de los autores

AGRADECIMIENTOS

Queremos expresar nuestros sinceros agradecimientos a la Gobernación del Departamento ahora regida por el Doctor Roberto Gálvez Montealegre, al señor Oscar Emilio Jimenez Mejía, por haber hecho posible la publicación del presente folleto, a la Doctora Judith Arias Cardona por sus invaluables consejos y orientaciones las que permitieron la culminación de la presente obra, a los campesinos de las veredas visitadas por sus valiosos aportes, a las personas de la ciudad que aportaron su granito de arena, a nuestras familias que con su apoyo y colaboración nos animaron a sacar adelante dicho proyecto y a todas las personas que de una u otra manera aportaron algo para ella.

A don Alfonso Ramírez Bedoya

A don Tomás IssaAlvarez

A los habitantes de las veredas: Caracas», «La Argentina», «La Linda», «Valencia», «Mil Ochenta», «Cantadelicia», «Los Mangos», y otras que aportaron el valioso testimonio que aparece en este folleto.

Los Autores,

JULIO CESAR LAVERDE NOREÑA

AMPARO SERNA DE SANCHEZ

ALVARO VALENCIA LOPEZ

Lic. JULIO VILLADA ARANGO

PROLOGO

El folleto que tiene en sus manos, «MARSELLA MAGICA» es un trabajo de investigación cuyos autores son: Julio César Laverde Noreña, Amparo Serna de Sánchez y Álvaro Valencia López.

La obra presenta los resultados de las encuestas aplicadas en las veredas y sitios suburbanos de Marsella, sobre los valores sustanciales; como agüeros, mitos, leyendas, hechicería, medicina natural y la información más importante adaptada a cuentos, anécdotas infantiles y costumbres navideñas antiguas.

Plasma en cuentos infantiles todo el encanto de las leyendas, mitos y costumbres netamente populares, que han permanecido en la conciencia popular a pesar de la sociedad consumista del siglo XX permitiendo la proyección de una educación más socializante, más contactada con su propia realidad, concientizando a la comunidad sobre la importancia de sus ancestros.

Posibilita ia reflexión sobre el real papel de la educación integral relacionada con las creencias de su comunidad facilitando el trabajo conjunto escuela- comunidad pues ambas son indispensables para lograr el éxito de la investigación logrando así una aceptable información, la mayoría de ella desconocida para la gran masa del pueblo marsellés y prácticamente ignorada por los maestros.

Finalmente se pretende rescatar las raíces ancestrales del pueblo recuperando para la educación y la juventud las principales costumbres, creencias y en general los valores sustanciales subyacentes en el pueblo de Marsella volviendo un poco a la autenticidad y combatiendo los fantasmas alienantes de la sociedad de consumo.

PRESENTACION

A los Maestros

Compañeros, en estos momentos atravesamos por una crisis de valores. Tanto en el país, como en Marsella nuestras instituciones han caído en la decadencia: La educación, los hogares, las más sentidas creencias. En resumen hemos ido perdiendo nuestra identidad, nuestro espíritu.

Cada vez somos menos tolerantes, menos solidarios, menos humildes, menos sencillos. Cada vez somos más violentos, más interesados, más egoístas, más soberbios. Nos vamos convirtiendo en especies de «robots» programados por la Sociedad de Consumo nuestro único dios el dinero, y nuestro único fin el poder.

Pero hay unos VALORES que por más que los olvidemos y ocultemos, siempre estarán viviendo en nuestro más recóndito subconsciente, esperando la primera oportunidad que les demos para salir a flote: Son los VALORES SUSTANCIALES.

Los valores sustanciales son las más ancestrales creencias y costumbres que nos legaron nuestros abuelos; creencias al parecer irracionales: Medicinas naturales, medicinas mágicas, leyendas extrañas, mitos milenarios, agüeros y misteriosas supersticiones; que de niños nos asustaron, pero también nos fascinaron y nos hicieron pensar en una realidad más trascendente, en unas fuerzas sobrenaturales, que nos tornaron más espirituales y más respetuosos de Dios.

Los valores sustanciales son la esencia, «El alma» de los pueblos. Este pequeño folleto pretende contribuir un poco en el rescate de dichos valores, y quiénes mejores que los maestros para emprender tan difícil labor? Démosle una oportunidad a la Imaginación, a la fantasía. No permitamos que la fría racionalidad del Siglo XX nos ROBE EL ALMA.

Suerte Compañeros I

A los Estudiantes

Saludos, queridos jovencitos!

Como ustedes bien saben, los seres humanos nos componemos de dos partes: El cuerpo y el Alma

Verdad?

Pues bien amiguitos, el cuerpo es la parte física, material y visible, que puede tocarse, olerse, etc; el alma es como la forma de ser, el amor que llevamos dentro, que no puede verse, pero se siente, se vive.

Al igual que los seres humanos, los pueblos también tienen cuerpo y alma. El cuerpo de los pueblos está formado por sus campos, sus casas, sus calles, sus gentes, ustedes los conocen bien.

Pero el alma de los pueblos permanece escondida, oculta y está formada por las creencias religiosas de sus habitantes, las costumbres heredadas de los abuelitos, los sentimientos más nobles como el amor, la solidaridad, el respeto a los semejantes, la paz….

Cuando abran este librito, van a realizar un viaje fantástico por el «ALMA DE MARSELLA», van a conocer sus más extraños secretos….

Les va a gustar, ojalá aprendan algo bueno de la vida de los abuelitos.

Esta es…. MARSELLA MAGICA !

Feliz viaje!

EXTRAÑAS HISTORIAS

LEYENDA «LA SERPIENTE ENCANTADA»

Hola Amiguito!

Seguramente que ya te habían contado historias de tesoros encantados, cuidados por fantásticos monstruos. Te parecerá extraordinario saber que en Marsella, tu pueblo, también existe una leyenda parecida. Presta atención.

Hace muchísimos años se trabajaba en la explotación de minas de oro en Marsella.Pues resulta que en una mina abandonada situada en tierras de Don Silverio Piedrahita. en lo que actualmente es la finca «El Lago» de Don Guillermo Ángel Díaz, existía una pequeña laguna rodeada de abundante rastrojo donde crecían la escobadura, los helechos, las verbenas y otras malezas.

En esa época los niños y los muchachos de las escuelas, acostumbraban pegarse una voladita hacia la laguna con el propósito muy especial de coíjer las sabrosas moras silvestres y de buscar cañagria, una planta cuyo tallo comestible tiene un delicioso sabor agrio, razón por la cual se le conoce con dicho nombre.

Lo cierto es que un día de tantos. Perucho, Pacho y Jaimito, tres traviesos niños salieron de la antigua escuela «URBANA DE VARONES» a las cinco de la tarde y decidieron irse a la laguna a «pajariar» con sus dañinas y mortales caucheras. Pues resulta que en los ires y venires por los rastrojos ahuyentando los pajarillos, los fue cogiendo la tarde y empezó a oscurecer. Perucho, el más travieso, se adentró por entre la vegetación hasta la orilla de la laguna; lo extraño fue que comenzó a sentir un vientecillo fino y un temor extraño le recorrió todo el cuerpo haciéndole poner la piel de gallina. No había oscurecido completamente y en el lugar todavía se podía apreciar la superficie de la laguna. Perucho se puso a contemplarla aunque sentía un gran temor sin saber bien por qué. De pronto notó que las aguas se agitaban violentamente y allí frente a él vio emerger de entre las aguas de la laguna, majestuosa y terrible la cabeza de una serpiente, tan grande como la de un toro, según contó después Perucho. Quedó paralizado por el terror, no podía hablar ni moverse.

El animal emergió varios metros por encima de las aguas y lo miró con unos ojos malignos que parecían despedir fuego. Perucho la vio tan cerca que pensó que Iba a devorarlo y entonces hizo un gran esfuerzo y lanzó el más terrible chillido de toda su vida.

Dicen que se escuchó desde Marsella. Cómo estaría de asustado! Sus amiguitos Pacho y Jaime lo escucharon y corrieron hacia el lugar donde se hallaba. Allí lo encontraron paralizado, pálido, sollozando, sin poder hablar, con un brazo extendido señalando la laguna, sus amiguitos contaban que oyeron un gran estruendo en las aguas, pero que no observaron nada anormal.

A los pocos minutos, ya repuesto del susto. Perucho les contó lo que había visto y presos del pánico emprendieron la huida, en una carrera tan veloz, que según los abuelitos se demoraron menos de cinco minutos en estar resollando en la entrada del pueblo.

Ya se podrán imaginar que la noticia se regó por toda la población y entonces se le fueron agregando más y más datos a la leyenda.

Unos decían que eran mentiras de esos «mocosos desobedientes», pero otros afirmaban que la serpiente sí existía y tenía por misión cuidar un fabuloso tesoro depositado en el fondo de la laguna y que nadie podría localizar jamás porque antes lo habría devorado el pavoroso animal.

Pero como los marselleses somos tan curiosos, se puso de moda organizar salidas o paseos a la laguna a coger moras y cañagria. y,por supuesto, a «pistiar» a la serpiente y su tesoro encantado.

Lógico que nadie ha podido saber con certeza, si en realidad existieron la serpiente y su tesoro encantado. Pero es una leyenda muy excitante y misteriosa. No te parece?

Tal vez organices con tu profesor una salida a visitar la finca el «Lago», allí todavía subsiste parte de la antigua laguna y a lo mejor, si estás de suerte, puedas ver salir de las aguas la cabeza de la fabulosa serpiente.

LEYENDA

“EL PERGAMINO SECRETO DE CARACAS»

Hablando de leyendas, de verdad que en Marsella circulan algunas realmente exóticas que parecen como sacadas de una película de piratas, pónganle atención a ésta mis queridos amiguitos.

Ustedes saben qué es un pergamino? pues si consultan el diccionario se darán cuenta, que eso es un cuero o piel de cabra o res que ha sido sometido a un proceso especial que lo deja apto para ser utilizado como papel.

Sucede que en cierta finca de la vereda de Caracas, mientras los trabajadores se dedicaban a cavar hoyos para sembrar árboles, cerca a un pozo abandonado desenterraron una especie de cuero muy viejo y arrugado y cubierto de suciedad, Los campesinos notaron que el cuero no parecía común y decidieron llevarlo al propietario de la finca, éste lo lavó cuidadosamente y descubrió que se trataba nada más y nada menos que de un pergamino antiguo y notó también que tenía escritos en tinta negra unos signos extraños. Por más que trataron las personas de la finca no pudieron descifrar el significado de tales símbolos. Ante esta situación el propietario de la finca decidió llevarlo a Pereira donde una persona estudiosa del tema que podía ayudarlo. Esta persona tampoco tuvo éxito en su empresa pero le recomendó llevarlo a Cartagena donde un experto en Mensaje* antiguos. Después de un cuidadoso examen el experto descifró por fin parte del misterioso mensaje. Este fue el increíble relato que hizo el dueño del pergamino.

En tiempos de la Colonia en el sitio donde se halló el pergamino, o sea en la vereda Caracas, había existido un lugar de oración, posiblemente un convento o un retiro religioso, no se sabe a ciencia cierta. Dicha sede había sido fundada por unos monjes misioneros, que según el pergamino, habían remontado el rio Cauca y se habían desviado por la desembocadura de la Nona, quebrada arriba y se habían establecido en el pequeño vallecito. Cuenta también el traductor que al parecer venían perseguidos por bandoleros y que en la travesía habían perdido la vida algunos de los monjes. La causa de que los misioneros huyeran río arriba era porque poseían un enorme tesoro en lingotes o barras de oro macizo que los bandidos pretendían arrebatarles.

No se sabe cómo habían obtenido los religiosos tan magnífico tesoro. También se desconoce el destino último de los lingotes, se presume que están enterrados en algún lugar de Caracas.

Como en tantas otras leyendas, este tesoro es maldito, quién sabe cuántos hombres morirían en su afán de poseerlo y paradójicamente el metal aún debe permanecer allí enterrado, ajeno a la codicia humana, visitado sólo por las ánimas en pena de los monjes, que vagan errabundas sin descansar en paz.

EL TESORO DEL CACIQUE

Don Alfonso Ramírez Bedoya, un simpático marsellés, y gran conocedor de la historia del pueblo, cuenta que por los lados de la vereda Valencia, se encuentra un «entierro» con un magnífico tesoro indígena.

Esta es la historia:

Resulta que don Jorge Robledo, el famoso conquistador, fundador de Cartago, llegó por estos lados a tierras de lo que actualmente es el Municipio de La Virginia y como buen español, venía con el propósito de «llevarse» los tesoros que poseían los indígenas, tesoros consistentes en adornos y vasijas bellísimas, confeccionadas en metales tan valiosos como la plata , el oro y el platino.

Pues cuentan que a Robledo se le fue el «tiro por la culata» con un cacique indígena de esos lados, porque le salió bravísimo y le dió pelea hasta que se cansó, pero como el conquistador tenía más hombres y mejores armas, terminó por vencerlo. Pero a este indio no lo cogía ni el «Patas», el muy vivaracho empacó sus tesoros y se embarcó por el Cauca pues no estaba dispuesto a dejárselos al tragón de Robledo.

El español organizó sus hombres y se fueron río abajo en su persecución y ya dizque estaban para alcanzarlo cuando en esas llegaron a un raudal del cauca denominado «El chorro del Chapetón» y ahí perdieron la pista del cacique, no lo volvieron a ver ni en cachas de navaja.

Cuenta la historia que el cacique se bajó en este sitio y emprendió el camino hacia estos lados, por tierras de Marsella, y dicen que se adentró montaña arriba (porque en este tiempo todo esto era montaña) y alcanzó a llegar a tierras de lo que actualmente es la vereda «Valencia», allí se instaló, enterró sus tesoros para que nadie pudiera robárselos y seguro que murió tranquilamente, llevándose el secreto a su tumba…

donde debe permanecer todavía el tesoro.

Puede ser que en noches oscuras, cuando gran cantidad de misteriosos ruidos hacen voltear inquietos en sus camas a los campesinos y los perros aúllan lúgubremente, tal vez sea la sombra del cacique cuidando su tesoro.

LEYENDA DE LOS TUNELES MISTERIOSOS

Como ya sabrán amiguitos, antiguamente se explotaron minas de oro en nuestro municipio. Los abuelos mencionan un famoso gringo, a quien se conoció como Mister Cárter, quien fue el encargado de dirigir la compañía que buscaba el precioso metal. Dicen los ancianos del pueblo que los túneles hechos para explotar el oro recorrían muchas tierras de la población.

Hasta aquí la historia no tiene nada de extraordinaria, pero resulta que algunas personas afirman que estos túneles aún existen y que atraviesan de lado a lado por debajo de las calles de Marsella. Increíble verdad?.

Dicen también que la entrada está situada en algún sitio de la avenida y que los túneles se dirigen hacia arriba en dirección a la plaza. Otros más atrevidos aseguran que en ciertas casas del municipio hay otras entradas a las grutas. No falta quién asegure haberse extraviado en la noche y haber vagado errático por un laberinto de grutas, misteriosas salas, y pasadizos secretos, poblados de extraños ruidos y sombras, para finalmente resultar en plena avenida.

Extraño, muy extraño.

Será que alguna persona conoce el secreto de los túneles?

Será que algún personaje de nuestro pueblo, ayudado de una linterna recorre noche a noche estos tenebrosos parajes, para realizar quién sabe qué misteriosas actividades?.

O será que nadie los visita y están poblados sólo por fantasmas y seres extraños? tal vez nunca lo sabremos…. Ustedes qué creen jovencitos?

OFICIOS SECRETOS

LOS GUAQUEROS

Bien queridos estudiantes, ya ustedes saben que nuestros antepasados indígenas tenían algunas costumbres un poco extrañas; una de ellas consistía en que al sepultar un individuo debían ser enterrados con él también sus posesiones, sus ídolos y adornos de oro, también le ponían vasijas de barro con alimentos y bebidas, pues se suponía que las almas cumplían un largo peregrinar en la otra vida.

Como en todas las sociedades, entre los indígenas también existían ricos y pobres , esto se sabe porque en algunas tumbas se hallaron grandes tesoros mientras que en otras apenas sí hay ollas y pequeños husos.

Las tumbas de los Indígenas se conocen con el nombre de «guacas» palabra del idioma Quechua que significa ídolo o lugar sagrado.

Se Imaginarán entonces que los abuelitos se dedicaron a buscar guacas para tomar los tesoros allí enterrados. A las personas dedicadas a este oficio se les llama «Guaqueros».

HERRAMIENTAS DE LOS GUAQUEROS

Tal vez hayas viste películas donde los científicos o antropólogos encargados de buscar la minas o los tesoros de civilizaciones antiguas usan cantidad de herramientas.

Pues bien nuestros antropólogos aficionados, los guaqueros sólo utilizan para sus labores tres herramientas: Una pala de cabo corto, una mediacaña que es una especie de regatón pequeño con su palita en forma se semicírculo y un regatón pequeño.

COMO SE ENCUENTRA UNA GUACA?

Los abuelitos dicen que hay tres señales: La primera es ver luces azulosas que aparecen en un sitio determinado en las horas de la noche, ellos dicen que son las ánimas de los difuntos que cuidan sus pertenencias. Otra señal es que haya un sitio donde la tierra forma un «plan» pequeño esto se debe a que la tierra de la tumba cedió y se hundió formando una especie de hoyo. Una tercera señal es la presencia de tiestos o pedazos de vasijas de barro en los lugares cercanos a la guaca. Los guaqueros afirman que si un tiesto es fino y delgadito se trata de la tumba de un indio rico; pero si el tiesto es grueso, se trata de un Indio pobre.

COMO SE SACA UNA GUACA

El trabajo de sacar una guaca requiere de mucha experiencia a pesar que a primera veta parece sencillo, veamos: Primero se hace el «cateo» que consiste en hacer hoyos pequeños con la mediacaña, cuando hay una guaca se sabe porque la tierra movida es más flojita y suave. Una vez se sabe que es una guaca se continúa hoyando hasta encontrar las paredes de la misma, las cuales se distinguen porque el color de la tierra en la pared es diferente al de la guaca.

Una vez se halla el piso de la guaca se procede a realizar el «barrido» consiste en raspar el piso de la guaca con un regatón pequeño para hallar los utensilios o tesoros allí enterrados.

Debe ser una tarea muy excitante, verdad?

TIPOS DE GUACAS

Existen varios tipos de guacas. Las puedes conocer en las ilustraciones.

 

CURIOSIDADES DE LAS GUACAS

Algunas cosas curiosas de la guaquería, por ejemplo, existen cementerios completos donde las guacas aparecen en fila a cierta distancia unas de otras.

Los cadáveres, (porque en toda guaca descansa uno de ellos) siempre aparecen con su cabeza dirigida hacia el oriente. Esto debe obedecer a alguna creencia de tipo religioso.

Se dice que los Indígenas también robaban las tumbas de sus semejantes, esto se comprueba porque algunas aparecen con salidas horizontales que fueron hechas para saquearlas.

Finalmente se dice que mientras más rica es una guaca, más profunda y compleja es para sacarla. Algunas alcanzan los veinte metros de profundidad.

Bien queridos estudiantes si estudian en una vereda díganle a su maestro que los lleve a buscar guacas tal vez logren aprobar el examen y obtener el honroso título de «Guaqueros»

Suerte!

LOS YERBATEROS

Otros personajes, hace años muy conocidos, pero hoy cada día más escasos y que están condenados a desaparecer ante el avance del modernismo, son los yerbateros, una especie de sabios populares, destinados a curar todos los males por medio de bebidas y pócimas de poderes a veces casi mágicos.

Los yerbateros son los depositarios de los conocimientos «Secretos» que nuestros indígenas tenían sobre el poder curativo de las yerbas o plantas, y que fueron acumulados en miles de años de convivir con las selvas y las montañas. A estos conocimientos se agregaron los traídos por los negros africanos y los españoles, hasta conformar un enorme y valioso aporte de medicina natural.

Generalmente a ustedes, jovencitos, no les gusta tomar bebidas porque saben «maluco», pero también es cierto que la mayoría de las madres, sobretodo las más viejitas son una especie de «yerbateras» menores, pues saben remedios caseros para muchas enfermedades de los niños:

Que cocimiento de limón y miel de abejas para la gripe y latos. Que bebidas de paico y yerbabuena para las lombrices. Que bebidas de cebolla de huevo para atacar la diarrea.

Pero tranquilos amiguitos, como en este momento están aliviaditos no se preocupen……………….. pero cuando enfermen tómense las bebiditas que les hace la mamá,son saludables y no intoxican el organismo.

Salud!

LOS CURANDEROS

Otros personajes de fuertes lazos con las gentes, son los curanderos. Todavía hoy siguen ejerciendo su profesión algunos de ellos, aunque casi a escondidas, porque dicen «trabajar» con peligrosos secretos, pociones y ceremonias mágicas.

Algunos de ellos trabajan con elementos y creencias religiosas, los más conocidos son los «Gregorianos», curanderos que dicen trabajar con el espíritu de un doctor Venezolano ya fallecido y de nombre José Gregorio Hernández. En nuestro municipio también existen estos famosos «Gregorianos».

Existen otros que son una mezcla de yerbateros con brujos pues recetan yerbas y bebedizos pero a estos los «rezan» los «conjuran» y les hacen ceremonias secretas que los tornan mágicos.

No es raro que un curandero les recete una bebida que contenga: leche de higuerón, agua bendita de pila, ojos de alacrán, y patas de gallina saraviada…

 

Debe quedar sabrosa verdad….? Pero además deberán tomársela a las nueve en punto de la noche y rezar tres avemarías. Avemaría puesi

Estos personajes son típicos, pertenecen al folclor colombiano, y gozan de aceptación popular, pues nuestro pueblo es muy crédulo y agorero. Hay que apreciarlos «pero de lejitos’.

Los curanderos no sólo curan males del cuerpo sino del alma, del amor. De pronto habrán leído la revista VEA donde aparecen avisos como este: LE HAGO VENIR AL SER AMADO EN TRES DIAS LE CAMBIO LA SUERTE EN UNA SEMANA TIENE PROBLEMAS DE AMOR? VISITEME.

Se dice que los curanderos pueden hacer lo mismo el bien que el mal. En Colombia y en Marsella se oye mencionar de personas «enchamicadas» o «enyerbadas» esto se refiere a personas que les han dado «bebedizos» para hechizarlos y hacerles mal, o para enamorarlos.

Las gentes creen que se le pueden hacer crecer animales en el vientre a una persona, alacranes, serpientes, pero son afirmaciones ingenuas pues no son cosas ciertas.

También hay una creencia muy buena en la hechicería y es que cualquier mal que uno le haga a otra persona después le da a uno también. Qué susto I

Ya se tomaron la bebida de pelos de gato negro, con uñas de murciélago?

Ni se les ocurra I

CREENCIAS MAGICAS

EL MITO DE LAS ANIMAS

Bueno, llegamos en este recorrido a una creencia netamente católica: El mito de las benditas ánimas del purgatorio.

Ustedes ya la conocen, pero vamos a recordarla: Se dice que cuando los seres humanos cumplen su ciclo vital y mueren, su espíritu, su alma, sale del cuerpo y se va hacia la otra vida. Si la persona no cometió pecados muy graves es enviada al purgatorio a pagar sus culpas, esas son las benditas ánimas del purgatorio.

También se afirma que estas ánimas regresan en un largo peregrinar por los sitios donde vivieron, que cuidan los objetos que dejaron puestos en algún sitio, por eso se afirma que en los lugares donde los ancianos dejaron sus «entierros» se aparecen ánimas bajo la apariencia de una luz azulosa.

Es costumbre cuando fallece alguien, cambiarle de sitio a todas las pertenencias que dejó, para que su alma no pene en el purgatorio.

 

Existe toda una gama de ritos religiosos destinados a las ánimas: Las misas, las novenas y otras, pero la más común es el padrenuestro unido al réquiem. Se cree que si una persona reza tres padrenuestros a las ánimas antes de emprender un viaje en horas nocturnas, éstas lo protegen en su camino, se afirma que se escucha el murmullo de un gentío, pero no hay tal, son las ánimas acompañando al viajero. En algunos sitios de Marsella al recorrerlos en la noche, se oye algo así como una multitud de personas que murmuran una oración. Serán las ánimas?

Si alguna vez, viajando por un camino solitario, en medio de la más absoluta oscuridad, se topan con una lucecita azulosa y sienten un frío que les penetra hasta los huesos no se asusten, seguramente es un ánima en penas, que les quiere señalar el sitio donde dejó guardado algo, tal vez algún magnífico «entierro». Si tienen valor suficiente, manténganse alejados a prudente distancia para evitar que los «hiele», y lancen con mucho respeto esta pregunta:

En nombre de Dios qué quieres? y no me hieles

Seguramente no les contestará, pero iniciará un recorrido, ustedes deben seguirla, de lejitos, porque donde se detenga, es el lugar del «entierro».

Fácil, verdad !

Y no se les olvide el padrenuestro a las ánimas todas las noches así también bien protegidos…

 

LAS SUPERSTICIONES Y AGÜEROS

Bueno Jovencitos’, hemos llegado a unos temas que aunque son un poco raros, como Increíbles, son muy practicados por la mayoría de los habitantes de Marsella y temas en los cuales creían firmemente nuestros abuelos, esos temas son: Los agüeros y las supersticiones. Se les conoce popularmente con el nombre de agüeros.

ALGUNOS DE LOS AGÜEROS MAS COMUNES EN MARSELLA

Hablando, especialmente con los campesinos, se comprobó que son muy agoreros, o sea creen mucho en los agüeros y los más comunes fueron:

EL MAL DE OJO

Quizá alguna vez les haya sucedido que alguien los observe con una mirada «fea», como de rabia, que los asusta. Es desagradable. Verdad?

Las gentes creen que hay personas que tienen una fuerza, un poder en los ojos que cuando miran los niños chiquitos, son capaces de enfermarlos. Dicen también que cuando una persona mira con envidia a un niño ajeno, también lo puede enfermar; a esta enfermedad se le conoce como Mal de Ojo o como «Ojiar» a los niños.

Algunas cosas curiosas con los niños ojiados: Se dice que presentan un piececito más largo que el otro y el cabello se les pone «apestao» como cabuya. Por más que los médicos hacen Intentos, no son capaces de aliviar un niño ojiado. Sólo los curan s los yerbateros con sus bebidas mágicas. Una «contra» para que a los niños no los «ojeen» es colocarles brazaletes de corales.

Así que ojo con mirar feo amiguitos I

EL AGÜERO DEL PAJARO TRES-PIES

En casi todos los climas y reglones de Colombia existe un Inofensivo pajarillo llamado «trespiés», que desgraciadamente tiene la mala fama de anunciar muertes con su canto.

Su nombre se debe a que en su canto parece decir: tres pies….tres pies….tres pies… 

Acostumbra pararse en el mismo árbol en las horas de la tarde o de la noche a repetir Incansablemente durante horas su monótona canción. La verdad es que se oye como un poquito triste.. .tres pies… .tres pies……… tres pies.

Las gentes aseguran que cuando el trespiés canta, es señal Inequívoca de que alguien va a morir muy próximamente.

Lo oyen?

Tres pies……….. tres pies tres pies

 

EL AGÜERO DE LA SAL

Nunca se les ocurra, amiguitos, ir donde un vecino a pedirle prestado un poco de sal… Seguramente que los mirará desconfiado y les sacará alguna disculpa para no regalárselas o en último caso les dirá:

– Vea mijito, no tengo sal, pero con mucho gusto le doy con qué la compre, donde don Chicho en la tienda de la esquina.

Si de pronto ya les ha ocurrido esta situación, se debe a un agüero muy común en Colombia y en Marsella: No se puede regalar, ni recibir sal de manos de otra persona, pues seguramente la utilizará para hacerles un «maleficio» para ocasionarles mala suerte o desgracias.

Me obsequian un poco de sal?

EL AGÜERO DE LA MARIPOSA NEGRA

Ya deben saber que Colombia es el país del mundo que más especies de mariposas posee.

Un país afortunado, pues son insectos muy hermosos. Verdad?

Pues entre tantas y tan lindas especies, hay una muy especial: Es una de las de mayor tamaño, es gigantesca, de coloración negra y en cada una de sus grandes alas posee dos adornos amarillos que tienen la forma de un ojo humano abierto

Si lo piensan bien, amigos, una noche cualquiera pueden estar tranquilos en su casa, solos, dedicados a estudiar las lecciones, cuando una inmensa mariposa negra entra revoloteando por toda la pieza y se posa en la ventana, frente a ustedes, abra sus alas y de repente desde allí unos extraños ojos los miren en forma siniestra…

Se dice que cuando la mariposa negra entra a un hogar, es presagio de futuras desgracias

AGÜEROS CURIOSOS

Una anciana de Cantadelicia nos decía muy convencida, que ella guardaba su dinero en un tarro con un imán, pues según ella, todo peso que salía de allí, era atraído por el imán hasta que lo hacía regresar… Curioso. Verdad?.

Algunas personas creen que pasar bajo una escalera recostada en una pared les puede traer mala suerte.

Otras están convencidas de que si usan las ropas interiores al revés, no los hechizan. De verdad que las gentes tienen creencias muy raras.

SUCESOS MISTERIOSOS

LOS ESPANTOS DE MARSELLA

En nuestro municipio existen muchos lugares, donde las gentes dicen «ver» o «escuchar» espantos. Casi cada vereda y barrio de la población parece tener su «espanto» propio. Conozcamos algunos de ellos:

EL ESPANTO DE LA BATEA

Una noche cualquiera, don Pedro y sus tres sobrinos emprendieron una caminada por la carretera que de la vereda La Argentina conduce a Marsella y resulta que entre charla y charla, llegaron hasta un recodo de la carretera llamado «La Batea», cuando pasaban por el sitio comenzaron a escuchar un ruido parecido al que produce el viento al mecer tas plataneras; ellos se detuvieron a observar, pero las gigantescos hojas permanecían quietas. Don Pedro, un campesino rudo curtido por los artos, pensó para sí, que estaban ante un espanto, pero calló para no atemorizar a sus sobrinos. #

¡ Es un espanto, tío…. un espanto! ¡- dijo el menorcito.

– Tranquilo mijo, es sólo el viento.

Continuaron el camino y esta vez escucharon el rumor de un fuerte aguacero que azotaba los cafetales. Volvieron a suspender la marcha, pero comprobaron extrañados que gozaban de una hermosa noche de verano. Don Pedro notó, que muy o pesar suyo y de su valentía, un sudor frío comenzaba a humedecer sus manos, y en cuanto a sus sobrinos, no se sabía cuál de ellos estaba más alterado.

El ruido arreció hasta convertirse en un verdadero estruendo. Don Pedro hizo un esfuerzo para dominar su miedo, tomó de la mano a sus sobrinos que estaban como paralizados y se alejó rápidamente del lugar, repitiendo mentalmente:

Jesús, María y José, socórrenos! Jesús, María y José, socórrenos!

Cuando se hubieron alejado del lugar, se sentaron en un recodo de la carretera a comentar el suceso y después que les pasó el susto, los agarró un incontenible ataque de risa por su cobardía. Pero al mismo tiempo se prometieron que jamás volverían a transita en altas horas de la noche por aquel lugar

 

Pues sí, don Pedro y sus sobrinos habían sido víctimas del espanto de «La Batea».

 

EL DUENDE DEL PLACER

Viajando de Marsella, hacia las veredas «Cantadellcia» y «Mangabonita» y otras, se pasa por un sitio denominado «El Placer», donde existe una casa vieja que permanece casi siempre abandonada.

Resulta que Don Chucho, uno de los moradores de Cantadelicia, bajaba tarde de la noche hacia su hogar, iba tranquilo, cantando «La Engañera» de Los Cuyos, viajaba acompañado de su perro «Tarzán». Al llegar al «Placer» escuchó los quejidos de una persona en la vivienda, se detuvo, pues a lo mejor algún enfermo necesitaba de ayuda. Se dirigió hacia el lugar de donde provenían los gemidos, pero cuando llegó allí, los escuchó al otro lado de la carretera en el cafetal. En ese momento Tarzán el perro, comenzó a aullar lúgubremente y poco después se lanzó carretera abajo en medio de horribles chillidos. Don José recordó horrorizado que los perros y las bestias huyen despavoridos ante los espantos, sinembargo se echó una bendición y se dirigió hacia el lugar donde volviera a escuchar los quejidos, pero al llegar, los oyó un poco más abajo en una platanera.

Esto le sucedió varias veces, y a pesar de que Don José, ya un anciano, estaba acostumbrado a toriar espantos desde que vivía en Antioquia, se fue sintiendo cada vez más atemorizado, hasta que perdió el control y echó a correr cafetales abajo y a pesar de que estaba reinando un hermoso verano, sentía cómo se hundía en profundos charcos y lagunas, y se le empapó toda la ropa. Lo más extraño de todo esto es que cuando por fin llegó a su casa, agitado y con los ojos desorbitados del susto, su ropa estaba seca y sus botas «grulla» aparecían perfectamente limpias.

Estaría loco Don José? Lo habría soñado?

No señores, según cuentan los vecinos del lugar, a Don José lo había molestado el duende, pues no era la primera vez que ocurría y además por aquel mismo lado ya había «envolatado» varios niños.

 

EL FANTASMA DE LA LINDA

Doña Alicia, Doña Bertha y sus tres hijas, salieron de un novenario donde un vecino de la vereda «La Linda» y emprendieron el camino carretera arriba hacia sus respectivas casas, al llegar al sitio denominado «La vuelta del Diablo» (del mismo nombre de la vía a Chlnchiná)donde se encuentra un tupido guadual, escucharon pasos, pensaron que alguien merodeaba por allí, tal vez para robarlas, así que apuraron el paso, pero esta vez, ya no oyeron el rumor de los pasos de una persona sino de muchísimas personas.

Las muchachas prorrumpieron en llanto, temblorosas, pero las señoras, un poco más

calmadas comenzaron a entonar avemarías.

Avemaría purísima, sálvanos. Avemaría purísima, sálvanos.

Notaron entonces, muy extrañadas, que el ruido de los pasos desapareció, y en su lugar escucharon un murmullo semejante al de muchas personas que rezaran un rosario. Una de las muchachas «se maluquió» y en cambio Doña Alicia, suspiró aliviada.

– Tranquilas mijas, – dijo en voz baja- son las benditas ánimas del purgatorio, óiganlas, están rezando, mejor recémosles unos padrenuestricos para que nos acompañen.

Padre nuestro que estás en los cielos…

Mientras rezaban, tomaron por los hombros a la niña que se había desmayado y continuaron su camino.

– Animas del purgatorio, quién las pudiera aliviar?

– Que Dios las saque de penas y las lleve a descansar.

Todo volvió a la normalidad, las mujeres, todavía temblorosas siguieron por el camino.

Réquiem ab eterna dona e domine Lux, perpetua ruciadei

Requies cant in pace

Amén.

 

EL PERRO FANTASMA DE SAN JOSE

En la corretera a Chinchiná, en la vereda San José, hay un sitio denominado «La Vuelta del Diablo», y debe llamarse así, porque parece que por allí rondara el demonio, si no lo creen préstenle atención a este relato:

Antonio, un joven agricultor, se quedó en Marsella, tomándose unas cervecitas, y a eso de las once de la noche, ya bastante «chispiado» por el licor, emprendió el camino hacia su hogar en la vereda San José. Iba contento y envalentonado, pero al llegar a la Vuelta del Diablo, notó que a media cuadra había un perrito atravesado en la vía, él no le concedió importancia, pues estos animales suelen rondar por las noches en los caminos. Sólo que a medida que él se iba acercando, el perrito iba aumentando de tamaño hasta adquirir la talla de un ternero robusto. Antonio sintió que se le erizaban los cabellos, perdió los movimientos y se quedóallí paralizado, hipnotizado por los ojos del animal.

Así permanecieron cosa de unos segundos, hasta que el maléfico ser abrió susfauces y en lugar de mostrar sus colmillos, lanzó una gigantesca llamarada que por poco alcanza al campesino. Esto logró que Antonio recuperara su movimiento. Emprendió carrera tan veloz que como dice el dicho, «no lo alcanzó ni el Diablo», porque aseguran que es el mismo diablo que se aparece allí.

Cuentan que corrió hasta perder el aliento y el sentido.

Al otro día los campesinos que madrugaban a sus labores, lo encontraron allí tendido. El les contó toda la historia.

Unos aseguran que fue una simple visión de borracho, otros afirman que es cierto, porque a muchas personas ya les ha sucedido lo mismo en este sitio.

Si no lo creen…. ahí está el sitio, cuando quieran pueden bajar, solos a medianoche….

 

HERMOSAS COSTUMBRES!

LA NAVIDAD DE LOS ABUELOS

Cuentan los abuelitos de Marsella, que hace muchísimos años, cuando ellos estaban niñitos, la Navidad era muy agradable, muy familiar, muy sana.

Esa sí era Navidad, no como la de hoy en día, que es pura parranda, una borrachera, una peleadera,y una gastadero de plata… se olvidaron las novenas, el pesebre, los aguinaldos, los dulces, la natilla, los buñuelos…

Lean con atención este hermoso relato que hace un abuelito de las navidades que vivió en su niñez.

Ustedes quieren saber cómo era una Navidad antigua?, pues paren la oreja que les voy a contar una historia muy sabrosa.

En mi casa fuimos seis: Los dos viejos y nosotros sus cuatro hijos; dos varones y dos mujeres… y otros cinco buchoncitos más, que desafortunadamente murieron.

Mi viejo Pacho era un campesino alto, flaco, de cabeza pequeña en la cual lucía siempre el infaltable sombrero de paja, bajo el cual aparecía un rostro alargado, surcado de arrugas, donde se destacaba una nariz aguileña y una boca gigantesca, que cuando se abría para dar paso a una sonrisa, dejaba ver como único adorno un gracioso colmillo parecido al de un jabalí, el último de lo que antes fuera una bonita dentadura, según decía él.

Dominando este pintoresco conjunto se destacaban unos ojos pequeños de un fulgor inconfundible, que transparentaban su alma sencilla y noble.

Mí vieja Emma. era pequeñita y regordeta, pero lo que tenía de pequeñita lo tenía de brava. Avemaría mijitos!

Pero a pesar de su genio rascapulgas y buscarruidos era la mujer más ingenua y tierna que se puedan imaginar: No era raro que después de «echarnos cantaleta» y perseguirnos por toda la casa armada de una correa y de cascarnos unos buenos fuetazos y de decirnos los cariñosos apelativos de: tuntunientos, vergajos, teques. sumarios, sumbamblcos, enteleridos, jediondos, zurrones y muérganos; terminara cargándonos, dándonos picos y diciéndonos que éramos «la luz de sus ojos». Bendita viejita!

Vivíamos en una finquita pequeña, en una casita con corredores en redondo, rodeados de pavos, gatos, patos, gallinas y de cuantos animales creó mi diosito.

Mi viejo era muy serio y severo, pero nos quería mucho, sólo trabajaba para nosotros sus hijos, y para su esposa a la que siempre estuvo muy apegado.

La palabra de ellos, era siempre una ley para nosotros, le obedecíamos sin chistar, cada uno tenía una labor que desempeñar; el hermanito mayor, Darío, traía la vaca para ordeñarla y picaba el cuido para las bestias, yo era el encargado de revolver el café en las casillas; Raquel, la mayorclta de las mujeres, ayudaba en los quehaceres de la cocina y Elisita la niña, barría la casa con una escoba más grande que élla.

Por la noche después de la comida, mi papá reunía la familia y después de rezar el rosario con mucha devoción, procedíamos a asar plátanos para la merienda y después nos sentábamos en el corredor a escuchar las historias de espantos tan miedosas, pero tan sabrosas que nos relataba el viejo.

Eran tiempos muy bonitos, no había marihuana, ni basuco, ni tanto trago, ni maleantes, todo era más sencillo y más sano.

Vivimos una niñez de pobreza, pero de unión familiar, todos nos queríamos mucho.

Pero de todos estos recuerdos, sobresale siempre viva y emocionarle la nostalgia de las navidades infantiles.

Desde el 10 de Diciembre se comenzaba a armar el pesebre para tenerlo listo el 16, todos colaborábamos, unos recogían el musgo, otros hacíamos casitas con las cajas de cartón, otros fabricaban animalitos de barro; el pesebre se hacía todo en la casa, no habían tantos juguetes.

Una costumbre muy divertida era apostar aguinaldos: Que «pajita en boca», que a «hablar y no contestar», que «beso robao». que «estatua» que a «mano atrás», una gran cantidad de aguinaldos que tenían por único fin fomentar la amistad porque los regalos eran muy sencillos: Peinetas, espejitos y otras chucherías.

Otra actividad muy bonita, era la hecha de las novenas, nos reuníamos todos los niñitos de la vereda o del barrio, y cada noche rezábamos las novenas en una casa diferente y las cantábamos acompañándonos de panderetas hechas con tapas de gaseosa, carrascas y maracas hechas de calabaza.

Todo el año le rezábamos al niño Dios, por ese entonces no se conocía al tal Santa Claus, que lo trajeron después de los Estados Unidos, no mijitos era al niño Dios al que le pedíamos los aguinaldos, y algunos hasta le escribíamos carticas haciéndole promesas para que nos obsequiara el tan deseado regalo.

 

¡Qué inocencia tan bella!

Pero esperen les cuento cómo era el 24…

La Navidad siempre iba acompañada de la natilla, los buñuelos, dulces de frutas y el sabroso sancocho de gumarra o saraviada, qué delicia!

El día 22 de diciembre era el único del año en el cual toda la familia se levantaba a las cinco de la mañana. Los dos viejos se dedicaban a moler el maíz para la natilla y el queso para tos buñuelos, y los «culicagaos» andábamos de aquí para allá, tratando de ayudar en estos quehaceres; mi hermano y yo recogíamos la leña con que se alimentaría el fogón; la hermana mayor ayudaba a colar el maíz para la natilla y la hermana menorcita como siempre, andaba detrás del viejo, pues era su ‘ñaña» como él mismo lo decía.

Lo cierto del caso, es que la ayuda que brindábamos era poca, y lo que hacíamos era atravesarnos más que un marrano en la cocina», pero como era Navidad, los niños éramos los consentidos, el centro de la atención.

Cumplidos los preliminares venía la parte realmente encantadora: La cocinada de la natilla.

Para esto, primero se construía el fogón en el patio, al aire libre, con tres piedras del río, grandes, las cuales debían quedar muy firmes, para poder soportar la descomunal olla con capacidad para ocho o diez puchas de la magnífica golosina.

Una vez hecho el fogón, se le prendía fuego con las chamizas que nosotros traíamos del cafetal.

Para el momento en que la natilla comenzaba a espesar, nosotros nos ubicábamos alrededor del fogón a observar al viejo Pacho quien armado de un mecedor de madera cumplía la tarea de revolverla para que no se pegara, actividad que cumplía sereno, pero firmemente y que Interrumpía de vez en cuando para permitir que los niños le ayudáramos, pero en realidad estábamos muy enclenques para poder mover aquella inmensa mole de colada pastosa y humeante.

Cada cuatro o cinco minutos el viejo tomaba una cuchara para sacar un poco y probar el grado de cocimiento, y luego nos la ofrecía a nosotros, consciente de que permanecíamos allí velando y chorriando babas.

Toda esta labor la cumplía, charlándonos y contándonos historias, con una actitud y un gusto realmente contagiosos, además les cuento que él era más goloso que sus hijos.

Cuando la natilla comenzaba a echar burbujas, que explotaban arrojándonos una lluvia de hirvientes y quemantes gotas, era el momento de mayor entusiasmo, pues ella indicaba que en unos minutos más, podríamos saborear el tan anhelado

 

manjar, sólo que nos arrimábamos más a la olla con los consabidos quemones que ya se pueden imaginar.

Por fin mi padre bajaba la olla gigantesca y mi madre procedía a trasvaciar el manjar en otros recipientes menores para enviarle la «prueba» a los vecinos, pues en ese tiempo había mucha amistad y la gente era muy generosa.

Una vez hecho esto, mi vieja nos pasaba la olla con el famoso «pegao» o sea la natilla que se había pegado en las paredes del recipiente. «Pegao» que nosotros devorábamos como anlmalitos hambrientos y que siempre terminaba en un «daño de estómago» que se constituía en la diversión de todos los familiares que habían venido a pasar la Navidad con nosotros y que se morían de risa viendo a cuatro ‘ mocosos correr hacia los cafetales a hacer sus necesidades, pues en ese entonces en las fincas no había sanitarios. .

Después, el día 24, era el famoso sancocho de gallina o de cerdo y a esperar la noche.

A las nueve de la noche ya todos los niños estábamos acostados, esperando el nuevo día para buscar los tan esperados aguinaldos del niño Dios.

Era. en fin, amiguitos, una época bella, inocente, que hoy en día resulta hasta triste de recordar.

Ya ven, el viejo Pacho, se murió, nos quedamos solos añorando su cariño.

El hermano mayor también murió, víctima de la terrible violencia que azota al país.

Mi madre se convirtió en una ancianita de cabellos blancos, se volvió mansita y tierna. Es la adoración de sus hijos y sus nietos.

Ya ven amiguitos, ustedes que tienen su hogar y sus padres vivos, aprécienlos. respétenlos, son lo mejor del mundo.

No se les olvide hacer una Navidad en familia y sin tanto licor, y recuerden: Hay que rezarle es al niño Dios…

Vos, Pacho, querido viejo, donde quiera que estés, en esta Navidad te sentimos más cerca de nosotros……….

Contador de visitas
Live visitors
64
891695
Total Visitors