MARSELLA Y SUS HISTORIAS

ALFONSO RAMIREZ BEDOYA, Autor del libro: «Marsella y sus historias» 

Nació el 5 de mayo 1906 en el municipio de Villa Rica de Segovia más tarde Marsella, en el Depto. de Caldas. Fueron sus padres Leandro Ramírez Espinosa y doña Isabel Bedoya Valencia,

Con sus hermanos Juan José, Rafael y Guillermo, conformó don Alfonso una familia singularmente pequeña para las costumbres de la época.

En la escuela de doña Delfina López, aprendió las primeras letras utilizando la pizarra y la legendaria cartilla de los años diez, la Citolegia.

Frisando los años veinte, ingresó a la Escuela Pública de Marsella, y luego la Escuela Urbana de Va­rones, donde recibió clases de Monseñor Jesús María Estrada. A los veinte años era, siguiendo la tradición familiar; agricultor de caña, café y y cacao.

Contrajo matrimonio el 21 de junio de 1926 con doña Leonor Cardona Zuluaga.

Participó en la construcción de las escuelas de niños y niñas, y de la Inspección de Policía.

Desde 1945 hasta 1950 fue Tesorero de Rentas del Municipio. En 1950 se radicó en Pereira, dedicado a diferentes actividades comerciales. Tenía en ese momento diez hijos.

Se estableció en la ciudad de Cali, y desde 1955 hasta 1957 se desempeñó como contador en la Tesorería de Florida¡ Valle.

Posteriormente fijó su residencia en la ciudad de Manizales, y en 1958 se empleó como Revisor de Cuentas Municipales de Marsella, para el período comprendido entre los años 1968 y 1973.

Fallece su esposa, Leonor Cardona Zuluaga, en 1973. Posteriormente se desposa en se­gundas nupcias con doña Amparo Gutiérrez Arango, con quien pro­crea su hija menor, Claudia Sofía. Al cumplir los 90 años, se reunieron en torno suyo 104 descendientes, que tienen en él a su tronco gestor. A la edad de 91 años concluye la redacción de este libro.

Falleció en Marsella en el año 2013 a los 105 años de edad

 

 

 

UN PUEBLO LLAMADO SEGOVIA

Tomado del libro: «Marsella y sus historias»

Fundación del municipio de Segovia

Corría el año 1860 y los señores José Bedoya y Nicomedes Giraldo, tuvieron la idea de fundar un pueblo con el nombre de «Villa Rica», pero este proyecto fue interrumpido por la guerra civil que estalló en esos años, llamada de Mosquera, por haber sido este personaje el principal opositor del Gobierno en ese entonces. Cuentan que el General Tomás Cipriano de Mosquera firmó el tratado con el gobierno, que se llamó Del Expansión, en la ciudad de Manizales, pero como le era desventajoso lo incumplió y salió con dirección al estado del Cauca pasando por este lugar, donde se encontraban los primeros moradores. Al general Mosquera le gustaron mucho estas tierras, y al preguntar por el nombre que le pensaban poner a la población, los moradores le respondieron que habían pensado llamarle Villa Rica; el general les propuso que le pusieran Villa Rica de Segovia, puesto que estas tierras tenían gran parecido con las de Segovia, la de Antioquia. Pasaron unos años y fueron llegando más colonos de los pueblos antioqueños, atraídos por la riqueza de las tierras y la hospitalidad de sus gentes, y fue cuando se acometió de nuevo la empresa de la fundación del pueblo.

En el año 1865 se empezaron a organizar los documentos para enviarlos a la ciudad de Popayán, puesto que estas tierras pertenecían al estado del Cauca desde el río Chinchiná, hacia el sur, y lo que es hoy el municipio figuró como corregimiento de Toro, Valle.

Entre los personajes que figuran como líderes en la lucha por llevar a cabo esta fundación figuran en primer orden Don Ramón Zafra, que tenía el cargo de viajar continuamente a la ciudad de Popayán a presentar los documentos relacionados con la fundación. Lo hacía por trochas y barriales sufriendo las inclemencias del clima, las malas posadas, la sed en los largos caminos, a lomo de muía ; todas estas penalidades las soportó este señor por servir a un pueblo al que supo amar y servir hasta su último momento. Se desempeñó como profesor de escuela y el último cargo que sirvió fue el de Juez Municipal El pueblo le debe muchos servicios a este hombre insigne.

Después de varios años de lucha, la Asamblea del Cauca expidió la Ordenanza número 83 en el año 1904, creando el municipio de Villa Rica de Segovia. Con este nombre permaneció hasta 1915 cuando la Asamblea de Caldas le cambió el nombre que antes tenía, por el de Marsellai En el acta de los fundadores figuran los siguientes nombres :

JOSÉ BEDOYA ,LUIS BETANCUR ,PEDRO CASTAÑO ,NEPOMUCENO CORREA, PEDRO GONZÁLEZ ,CRUZ JIMÉNEZ ,CARLOS MORALES ,MARÍA GREGORIA MUÑOZ ,FELIPE OTÁLVARO ,ESTANISLAO OBANDO ,PEDRO PINEDA,FÉLIX TORO,JUANA TORO,ENRIQUE MUÑOZ

Limites del municipio de Segovia,

Tomado del libro: «Marsella y sus Historias»

Los límites fijados por la Asamblea que creó el Municipio de Segovia, son los siguientes : de los nacimientos del río San Francisco, siguiendo río abajo y lindando con el municipio de Santa Rosa de Cabal hasta su desembocadura en el río Cauca, éste hasta la desembocadura del río Otún, éste arriba hasta la desembocadura de la quebrada Combia, ésta arriba hasta ponerse en dirección, con las cuchillas de la Escalera, la Ceja y el Nudo, de éste a los nacimientos del río San Francisco, primer punto de partida.

Límites del área urbana de la población

El área Urbana del municipio fue demarcada, según nuestros profesores de la escuela, de la siguiente forma: Del alto de Buenos Aires en línea recta al alto de Portugal, de éste al alto del Socavón, de éste a la quebrada del Matadero, ésta arriba al Alto del Pino, de éste siguiendo hacia el sur hasta el Alto de Buenos Aires, punto de partida.

LA MINERÍA

El terreno comprendido entre los Altos de las Peñas, Valencia, San Luis, Alto del Pino y la partida de Siracusa, es una especie asentamiento, en el cual se encuentra la mina de aluvión que fue en un tiempo explotada por un Inglés de apellido Carter; este personaje trajo el agua de la quebrada de la Nona por tierra y canales de madera, en los puntos en donde el terreno no se lo permitía, hasta llega al paraje de San Luis ; en este lugar pasó el agua por medio de gruesos tubos de hierro hasta llegar al punto conocido con el nombre de la laguna, lugar en donde empezó la explotación de esta mina.

Pasado un tiempo el ingeniero Cárter derramó el agua de la Nona al Caño del Prado, para más abajo volver a retomarlas y abrir otro punto de explotación de la mina, arrancando del punto llamado de la Oriental hacia la parte urbana de la población, llegando con el corte de terreno hasta lo que es hoy la escuela de María Inmaculada, cuando ya había cortado la cuchilla de Portugal que era la misma que se conoce con el nombre de Cantadelicia, puesto que la mayoría de las aguas que nacen en el poblado corrían hacia la quebrada del mismo nombre. Los fundadores de la población le hicieron suspender en este punto los trabajos de explotación de la mina, puesto que no podían dejar acabar con lo que más tarde debía ser la parte urbana de la ciudad.

El señor Cárter ofreció comprar terrenos en el lugar que los fundadores eligieran, además se comprometió a reconstruir las casas haciéndolas mejor de como estaban, todo esto a cambio de que se le dejara continuar con la explotación de la mina hasta el punto de San Luis, lugar en donde había iniciado los trabajos de explotación.

Ante la negativa de los fundadores a la propuesta, el señor Cárter se marchó a otro lugar, no se sabe a dónde.

Leyenda de los antiguos moradores

Todos los pueblos de la tierra tienen sus leyendas basadas en la mitología de sus moradores que se remonta a tiempos muy lejanos, que se van trasmitiendo de generación en generación verbalmente, o se han perpetuado por medio de monumentos en piedra o valiéndose de signos de distintas formas.

En nuestra vieja Segovia, también existió la leyenda de que en lo que es hoy el asentamiento entre el Alto de Valencia y el de Buenos Aires o Rumichaca, habitó un genio muy rico, portador de gran cantidad de oro, que partió la cuchilla y al mismo tiempo la bajó al nivel del asentamiento, en donde regó mucha cantidad de oro en las fuentes y en las tierras de esta comarca.

Desde los altos del pueblo se divisaba el gran lago que formaban los ríos Cauca y Risaralda al juntarse en el Valle del mismo nombre. Cuentan que este genio un día, cansado de morar por estos lares, partió para el lago atraído por la hermosura de sus aguas en las que el sol se despedía al atardecer. El personaje dejó todas sus riquezas regadas en el asentamiento, llegó al lago y con una vara que portaba, cortó la cordillera de Belalcázar y Cenegal, en el punto de Chapetón por donde se derramaron las aguas del gran lago. Y que los ríos Cauca y Risaralda, por tantos siglos estancados por la cordillera que viene del cerro del Tamaña con dirección de norte a sur, y que hace correr el rio Risaralda en dirección contraria a la del río Cauca, una vez rota la cordillera se lanzaron en brusca carrera por él estrecho cauce de grandes pedregales hasta rendir sus aguas al rio Magdalena, su hermano de nacimiento, entregándole como trofeo en su recorrido las hermosas matas de sirena que retiene en sus remolinos en las épocas de verano y que sólo son arrastradas por las aguas en las épocas de lluvia.

Del genio se cree que se fue a habitar a los cerros del Tamaná, en donde duerme, y que cuando despierta hace temblar la tierra y cambia el cauce de los ríos, causando gran terror a los moradores de esas regiones.

Algunas quebradas que riegan el municipio.

Tomado del libro «Marsella y sus historias»

El municipio está cruzado por varias quebradas que en épocas lejanas fueron de gran caudal, como la Nona que antiguamente tuvo agua suficiente para hacer funcionar máquinas para moler caña, como fueron las de Emilio Sierra, Carlos Peláez, José Dolores Betancur, Alejandrino Ocampo, Jesús María Morales, Antonio Montoya y José Mejía H. En la quebrada de la Nona fue instalada la primera planta para energía eléctrica, que funcionó en el municipio, costeada por una compañía cafetera para hacer funcionar una trilladora de café. Se tomaba el agua de la Nona y se conducía por medio de una acequia hasta la parte más alta de la cuchilla de la Hermosa y con esta caída hacía funcionar la rueda pélton para producir la energía eléctrica.

La quebrada de El Guayabo, nace en el Alto de la Escalera, y en su recorrido hasta la desembocadura en el río Cauca surte de agua muchas fincas con ganado; además posee varias especies de peces, como sabaletas, bocachicos, jetudos, bagres y capitanes.

La Santa Teresa, en la que se encuentra una fuente de agua salada que fue explotada en un tiempo, conocida con el hombre de Santo Tomás. Se anota el nombre de otras fuentes de agua que nacen dentro del área del municipio en la parte rural así : Las Tazas, La Arenosa, Carolina, los Chancos, la Coneja, La Sonora, Corozal, Palermo, La Chillona, Cantarrana, La Mica, Cantadelicia, El Molino, las Brisas, Alegrías, El Silencio, Sabaletas, Tambores, y otras más, cuyos nombres se escapan.

En el río San Francisco que le sirve de límite con los municipios de Santa Rosa de Cabal y Chinchiná, se encuentra una buena cantidad de oro en sus arenas, las que son lavadas por los mineros en épocas de verano. El oro es vendido en la plaza del Pueblo.

En el Río San Francisco se encuentra la otra fuente de agua salada, que también fue explotada y se conoció con el nombre de San Francisco. Esta sal, lo mismo que la de Santo Tomás, sólo entusada para el ganado, por ser demasiado amarga. Es de anotar que las dos fuentes de agua salada mencionadas no pudieron seguir siendo explotadas por la falta de maderas, puesto que estos hornos consumen leña día y noche, y así agotan los bosques muy pronto.

Otras fuentes de agua viva

El terreno que ocupa la parte urbana del Municipio es una especie de asentamiento dentro del cual brotan varias fuentes de agua pura, de las cuales se anotan algunas : El Matadero, Las Cuadras, La Liberia, El Chiflón, La Julia o Sacatín, El Tablazo, La Isabela, Rascaderal, El Prado, San Joaquín, El Infierno, El Horizonte y la Oriental; las citadas fuentes de agua fueron de gran importancia para los habitantes del pueblo antes de construirlos primeros acueductos.

El primer acueducto metálico se construyó en el año 1914 y se tomaron las aguas de la quebrada la Julia. El mayordomo de Míster Cárter había traído el agua de la Julia por medio de una acequia para empezar el banqueo para el Templo Parroquial

LA PILA DEL PARQUE

El Padre Estrada hizo traer la pila de bronce que se encuentra en la plaza principal, desde Suiza, por la vía del Magdalena hasta Honda, de allí por medio del cable aéreo a la ciudad de Manizáles, y de ésta hasta Segovia, en bueyes y en parihuela, con grandes dificultades debido a lo malo y estrecho de los caminos de la época.

El Municipio construyó otros acueductos con tubería metálica como fueron los de las Cuadras, la Liberia y San Joaquín. Más tarde se contrató con fomento municipal, la construcción de otro acueducto que recogía las aguas de las quebradas el Maní y el Zurrumbo, y por último se prolongó éste mismo hasta la quebrada de la Nona, ya más moderno, y es el que en la actualidad surte de agua al Municipio.

Rodrigo va usted muy cargado a van ahorrar.

Una vía al estado del Cauca

Tomado del libro «Marsella y sus historias»

Por estas sendas pasaron muchos personajes importantes que venían del estado de Antioquia e iban para el Cauca. Según datos suministrados por el señor Pedro Banderas en su obra Monografía del Departamento del Valle, por estos caminos pasó joven, de 16 años, Rafael Uribe Uribe, para matricularse en el Colegio Académico de Buga para las clases de contabilidad, matemáticas y Filosofía.

Fue en esa época, según lo que nos narra Eduardo Santa, cuando el estudiante Rafael Uribe Uribe estuvo a punto de perecer ahogado en el río Cauca, en la Hacienda de sus hermanos Heraclio y Tomás, cerca a lo que hoy se conoce con el nombre de Estación Uribe, en el departamento del Valle; y le tocó a un negrito sacar del río al que más tarde fuera doctor y general, famoso caudillo del Partido Liberal, asesinado el 15 de Octubre de 1914, en las gradas del Capitolio Nacional de Bogotá.

Nos cuenta que los señores Heraclio y Tomás Uribe Uribe tenían un buen botiquín con el que atendían los casos más urgentes de los moradores de la región, puesto que los consultorios de los facultativos quedaban muy distantes. Con este botiquín fue atendido un hombre atacado por un tigre al pasar por un caño cerca al río Cauca en ese lugar El maestro Arcesio Hernández de la ciudad de Cali, nos nafró el caso en la siguiente forma :

La lucha había sido a muerte entre el hombre y la fiera. El hombre fue atacado por el tigre por la espalda y este se defendió con un cuchillo que portaba en la cintura, hiriendo al tigre en el vientre que era la parte más vulnerable de la fiera, hasta dejarlo sin vida; pero el hombre se encontraba también tendido en el suelo, sin poderse valer. Ante esta situación, solté la carga y, como pude, subí al herido sobre la bestia y con él llegué al lugar donde se encontraba el botiquín de los señores Uribe. Allí fue salvada la vida al herido, gracias a la atención prestada tan oportunamente por los señores Uribe».

Cuentan que por estas mismas trochas de Segovia pasaron tropas del estado de Antioquia, comandadas por el general Julián Trujillo. Al amanecer del 31 de agosto de 1876, las fuerzas del estado de Antioquia atacaron a las fuerzas legitimistas del Estado del Cauca que comandaban los generales Sergio Arboleda y Joaquín María Córdoba. El encuentro tuvo lugar en el llano del Chanco en el Municipio de San Pedro, entre Buga y Tuluá. Las fuerzas del Estado de Antioquia, mayores en número y bien equipadas, atacaron a las del Cauca y les causaron gran cantidad de muertos y heridos y en la persecución de los derrotados, las fuerzas vencedoras tropezaron con un batallón de la guardia colombiana que iba en auxilio de las fuerzas de Trujillo, y entonces el triunfo se convirtió en monumental derrota.

Se apoderó gran pánico de los que antes eran vencedores, quienes fueron a parar a la ciudad de Manizales. Cuentan que hubo soldados y oficiales poseídos de un terror tan grande que no pudieran dar cuenta de cuándo y cómo pasaron el caudaloso río La Vieja.

En este encuentro perdieron la vida soldados del Estado del Cauca y los batallones de las fuerzas antioqueñas dejaron regadas en el camino gran parte de sus prendas y enseres como cañones, animales y víveres, puesto que sólo huyeron como se pudiera. La distancia del lugar del combate, el Chanco, y la ciudad de Manizales es muy grande, si se tiene en cuenta lo malo de las trochas en la época. Las consecuencias de este encuentro entre las fuerzas de los estados, fue el odio de los caucanos para con los antioqueños, puesto que a los paisas que hacían viajes a la ciudad de Buga a pagar promesas al Señor de los Milagros, no se les daba alojamiento o posada. Fabricaban las casas sin aleros o corredores, para que nadie se escampara en los corredores. Esta situación duró muchos años hasta que los antioqueños fueron penetrando e imponiendo sus costumbres en estas tierras. Los paisas fomentaron la navegación en el río Cauca entre los puertos de San Julián, en el Cauca, y La Virginia. Es así como entre los vapores que prestaban el servicio en el río Cauca figuraba uno con el nombre de El Manizales. Con la llegada de los antioqueños a las principales ciudades del Valle, empezó el progreso de estas comarcas, se establecieron fábricas que daban empleo a muchos brazos, las antiguas construcciones se fueron cambiando por grandes edificios y espaciosas avenidas. Las personas que conocieron estas ciudades en el año 1920 y las visitan hoy, podrán establecer la diferencia. A los antioqueños nos llamaban los Maiceros. Si pedían agua le respondían que pusieran el oído, si pedían posada les decían que más adelante era donde daban posada, el preguntar por el camino para ir de un lugar a otro respondían que siguiera derecho sin indicarle cuál camino debía tomar, que más adelante éste se partía en dos, que dejara el uno y siguiera el otro.

Por los caminos de Segovia recorrieron los arrieros desde los pueblos de Antioquia, la vieja; los hombres de trabajo, comerciantes empresarios, poetas como Barbara Jacob, buscando contacto con los centros de estudio e intercambio de conocimientos en las Universidades y Colegios.

PRIMERAS VÍAS DE COMUNICACIÓN

Tomado del libro «Marsella y sus historias»

El principal comercio de Segovia se hacía con el municipio de Pereira, primero por la vía de Valencia, el Rayo y el Nudo hasta la parte más alta de éste, y de allí bajando a la Fría hasta llegar a Pereira. Se debe tener en cuenta que nuestros antepasados siempre buscaban acortar las distancias de los caminos haciéndolos por las cordilleras para orientarse mejor.

Otro camino para Pereira, fue el que partía del punto llamado el Sacatín, Naranjal, la Mina, bajando a la Coralia, de esta bajando a la quebrada la Nona, de allí subiendo a las Tazas, pasaba a San Roque o Tres Esquinas, bajando hasta la Bodega en la quebrada de Combia, de este lugar, por parte plana al punto llamado el Pital, y Llano Grande a Pereira.

El camino llamado el Nivel, que conducía a la ciudad de Pereira, partía de este lugar atravesando las quebrada de Sacatín, el Tablazo, y Rascaderal hasta San Luis, de este lugar siguiendo hacia el sur, y por debajo de la acequia que en un tiempo conducía el agua de la Nona para el laboreo de la mina de aluvión en el lugar de San Luis, de la Nona hacia arriba hasta el punto llamado la Colonia en la Cuchilla de la Ceja, (este lugar se conoció más tarde con el nombre de la Convención, porque allí se reunieron algunos vecinos para estudiar la ruta para un camino que se debía seguir hasta la ciudad de Pereira), de La Convención y con dirección sur, bajaba a la quebrada de Combia, de Combia al Pital, Llano Grande hasta llegar a la ciudad de Pereira.

Este camino fue de mucha importancia para los habitantes del lugar y la mayor parte estaba cubierta por un empedrado de un metro de ancho; por este camino don Jesús Noreña trajo el primer automóvil al pueblo, en piezas, a lomo de mulas.

El primer camino que conocieron los fundadores del pueblo fue el de Manizales. Por él pasaron los emigrantes que venían del departamento de Antioquia, en busca de mejores tierras puesto que las de ese departamento ya se encontraban muy agotadas. El camino partía desde el punto llamado el Arenillo, bajando por la falda del Rosario a la población de San Pacho, de esta siguiendo hacia el sur, pasando por los lugares de Cama de Guadua, al alto de Curazao, de éste bajando a la ínsula, de esta a la Floresta, a la Estrella, de la Estrella al alto del Conga! pasando por Naranjal, del Congal bajaba al río San Francisco, de este subiendo a Cantadelicia, hasta llegar al pueblo entrando por el cementerio viejo en el alto del Placer, hasta llegar a las calles del poblado. Estos caminos eran verdaderas trochas que en las épocas lluviosas se ponían intransitables.

La comunicación con el Municipio de Belalcázar, se hacía por el camino de herradura que partía de Siracusa y bajaba a la Linda, el Rayo, Cantarrana y Beltrán, en el río Cauca, en el cual se hacía el paso por medio del puente colgante llamado Camilo Beltrán, nombre que se tomó del ingeniero que lo construyó, y por último para llegar a Belalcázar se ascendía por una pendiente bastante forzada. Por este camino llegaba a Belalcázar el chocolate lúkery otros artículos más que eran traídos de Manizales a este lugar, para luego remitirlos a Belalcazárpuesto que en esa época no se conocían más vías.

Los habitantes de este pueblo tuvieron comunicación con el puerto de La Virginia por medio de la trocha hecha a calabozo y que partía del punto llamado Sacatín, de este lugar, siguiendo por la calle de Carangal, al alto de Buenos Aires, bajando por la cuchilla de San Cando hasta la Nona en el paso de Caracas, de este al alto del Rodeo, de este a buscar los planes de Calamar hasta llegar al río Otún siguiendo por los terrenos del municipio de Pereira.

hasta la Virginia. Este recorrido lo hacia el abuelo Juan Esteban Bedoya, en un día, para traer cinco arrobas de cacao para darlos al consumo de los moradores del lugar; descansaba un día y al siguiente se marchaba para la ciudad de Manizales a traer carnes para el comercio de la población.

El camino de puerto chávez

La asamblea del departamento de Caldas proyectó la construcción de un camino carreteable, que partía de esta población del lugar llamado San Luis, a la finca de nombre la Coralia, de esta pasando por la finca de la Lucha hasta bajar a la quebrada la Nona, de este lugar al alto de la Turquesa, de este punto siguiendo hacia el sur y atravesando unas cuchillas que se desprenden del alto el Rodeo a buscar las planes de la hacienda de Totumal, de esta a la desembocadura del río Otún, de este lugar siguiendo por terrenos del municipio de Pereira a la Virginia lugar al que llegaban los barcos que hacían el recorrido a la ciudad de Cali, Valle. Para hacer el trazado de esta vía fue encargado el señor Antonio Aguirre, al que también se encargó de abrir el camino, dejándolo en servicio hasta el puerto de la Virginia. El departamento de Caldas daba mucha importancia a esta obra puesto que ponía en comunicación grandes zonas productoras de café, ganados, maderas y otros artículos más.

La construcción del citado camino no alcanzó el fin que se esperaba, porque el señor Julio Castro, dueño en esa época de los terrenos en donde se debían construir las bodegas en el puerto de la Virginia, se opuso alegando que él tenía el derecho para explotarlas, cosa que el Departamento no podía aceptar. Fue así como el gobierno de Caldas abandonó esta obra y emprendió la construcción de un ferrocarril que se empezó en el sitio llamado Puerto Caldas; en los primeros años se construyeron las estaciones de la Marina cerca a la ciudad de Cartago Valle, de esta estación, continuó la obra hacia la ciudad de Pereira y se construyó la estación de Olla, en donde comenzó a recibir la carga que llegaba de los lugares más cercanos a este lugar. Al continuar la obra se fueron construyendo las estaciones de Villegas, Belmonte, Nacederos, Pereira, Gutiérrez, Santa Rosa de Cabal,

Guayabal, la Capilla, Chinchiná y otras, hasta llegar a Manizales en donde terminaba la obra del ferrocarril. Con esta obra quedaba comunicado el departamento por medio del cable aéreo con las ciudades de Mariquita y Honda, y por el río Magdalena con el mar Atlántico. En la ciudad de Cartago construyó el gobierno del departamento de Caldas, bodegas para entregar y recibir carga que entraba y salía puesto que ya esta parte del país estaba comunicada con el puerto marítimo de Buenaventura, y a través de él con el extranjero. Lo que no se encuentra explicación es el por qué el querer de una sola persona primó sobre una obra de utilidad común como es el caso de la apertura de un camino que iba a beneficiar a miles de personas.

LA CASA DE LOS ABUELOS

Tomado del libro «Marsella y sus historias»

La casa de los abuelos era de limpios corredores. Desde allí se divisaban los plantíos, los maizales que siempre han sido desde los primeros tiempos de la fundación del pueblo, la principal fuente de la alimentación del hombre y de todos los animales. La más grande ventaja del maíz y el frijol es poderlos utilizar estando aún tiernos, La casa estaba rodeada de extensos jardines que las abuelas cultivaban con mucho esmero, en el tiempo que les quedaba después de haber atendido las demás faenas de la casa. Entre los

jardines sobresalían los rosales de Valencia, los claves de Sevilla, girasoles y muchas especies más.

En las playas de los ríos danzaban los guaduales impulsados por el viento, sus largos tallos se rasgaban en largas cintas para hacer de talanqueras que separaban los plantíos del lugar en donde pastaban los ganados.

En la casa había un cuarto especial para alojar al forastero, lo mismo una porción de comida para que el ocasionalmente pudiera llegar.

En un extremo del corredor de la casa reposaba tranquilo el tinajero, midiendo gota a gota el aguapara calmar la sed al fatigado caminante que pasaba por el largo camino bajo el ardiente sol

LAS ABUELAS

Las abuelas hilaban el algodón con los usos de barro sacados de las guacas de los indígenas. Con los hilos del algodón hacían muchas prendas para el hogar, con gran variedad de franjas, a pura mano puesto que en esa época no existían máquinas de ninguna especie en estos lugares.

Algunas de las abuelas destilaban el aguardiente en las casas, doblaban el tabaco para venderlo en el mercado, hacían bizcochos, pandequesos, gelatinas, y con los almidones de yuca y obambo mezclados con el de sagú fabricaban muchos comestibles.

Las abuelas empleaban el tiempo sobrante de la faena del hogar en la fabricación de ollas y otros trastos de barro, con lo cual prestaban un gran servicio al público, puesto que en los hornos para cocinar las mieles y guarapos de caña de azúcar se usaban las ollas de barro cuando todavía no se conocían las de cobre o hierro.

En las huertas de las abuelas no faltaban el tomate pajarito, repollos, coles, cebolla, zanahoria, patatas, remolacha, papa criolla y muchas especies más.

La cría de animales domésticos como los cerdos, conejos y aves de corral era muy frecuente. Este sólo renglón producía para el vestuario de la familia.

Las abuelas dieron gran importancia al cultivo de las plantas medicinales durante los primeros tiempos de lafundación del pueblo. Con ellas atendían a muchas personas atacadas por distintas enfermedades cuando la mediana moderna no estaba al alcance de las clases populares. Algunos de los primeros doctores graduados en medicina, formulaban también plantas medicinales.

LAS CHOZAS DE LOS FUNDADORES

En las paredes de las chozas de los fundadores se colgaban el calabozo, el hacha, el azadón la mulera, el delantal, el sombrero de jipa, el carriel de nutria y el yesquero para prender el fuego y calentar nostalgias.

Para las abuelas se disponía el fogón de tres piedras, el pilón de madera, la piedra de moler maíz, el café, el cacao puro y también mezclado con maíz tostado. En rústicos aparadores se colocaban las ollas de barro cocido, totumas, las cucharas de palo, las calabazas para guardar el agua fresca.

También colgaban de clavos herrumbrosos el triple, esperando que los viejos les arrancaran las notas más sentidas, y les hicieran recordar la tierra en donde nacieron.

LOS TRAPICHES

No tardaron en aparecer los primeros trapiches de madera moliendo la caña de azúcar, movidos por los bueyes y otras bestias de carga, pacientes servidores que en esta lucha de titanes soportaron sobre sus llagados lomos tan pesada carga, por trochas y barriales sin medir distancias. Con sus cascos y herraduras iban marcando el sendero.

El trapiche muele que muele, el humo se ve salir de la chimenea del horno, hay cambio de parejas de bestias en el trapiche puesto que el trabajo es muy duro, es una jornada que parece no terminar Los abuelos decían que era más dura que la de ir de un pueblo a otro.

Por los estrechos senderos se ven bajar gentes que desde lejos han visto salir el humo de la molienda. Hay trabajo para todo el que llegue. De toda saca se destina un remanente para las mujeres que quieren hacer los tirados con anís o con hinojo. Al caer la tarde va terminando la faena, todos están cansados y los que se pueden tender en el suelo, lo hacen para cobrar nuevo aliento y emprender la marcha a sus casas.

Los guaduales

Las orillas de los ríos Cauca, San Francisco, la Nona, el Guayabo y otros de menor caudal de aguas, estaban cubiertos por espesos guaduales, los que jugaron un gran papel en la fundación de la población. Con la guadua se fabrican las chozas en muy pocos días para alojar a los colonos que a diario iban llegando de los pueblos de Antioquia atraídos por la fama de la riqueza de sus tierras y la hospitalidad de sus habitantes, puesto que en esa época no existían las palabras de mío y tuyo, porque lo que uno tenía, era para el que lo necesitaba,

Animales de caza

Las selvas estaban colmadas de animales de varias especies como tigres, osos, guaguas, venados, cachufes o tatabras, guatines, micos, monos, armadillos, ardillas, zorros, lobos zainos, erizos, pericos, martejas, perros de monte, chuchas, comadrejas, dantas y serpientes de muchas variedades.

Trampas para la caza de tigres

En algunas haciendas dentro del municipio, como la Honda, Calamar, Totumal y otros lugares, se fabricaban trampas para la caza de Tigres, puesto que estos felinos hacían mucho daño a los ganados, especialmente en los vacunos. Las trampas de hoyo se hacían cavando un hueco en la tierra, de unos cuatro metros de profundidad. En una pared del hoyo

se hacia un chiquerito, bien seguro, para encerrar un cerdito que era la carnada para llamar la atencióyJ del tigre. El cerdito debía estar algo cerca al borde I del hoyo para poderle suministrar la comida todos los días. En el fondo del hoyo se clavaban estacas muy puntiagudas para que al caer el tigre, éstas l0 recibieran y lo hirieran cada vez que éste saltara buscando la salida.

La boca del hoyo se camuflaba con chamizas y I hojas secas para que el tigre no viera el hueco. Se I cuidaba de que no arrimara ningún animal al lugar y pudiera caer en la trampa.

Cuando la fiera caía en la trampa, era rematada. Le cortaban la cabeza y se mandaba a mostrar a las haciendas vecinas, y de estas mandaban a regalar una res como recompensa al matador del tigre.

Otro tipo de trampa de madera era una especie de chiquero de unos cinco metros de largo por uno y medio de alto y de ancho. Se fabricaba con pálosf muy finos amarrados con alambre grueso. El chiquero se dividía en dos partes : en la primera se metía el animal que debía ser como la carnada que generalmente era un cerdo; en el otro extremo, se ponía una puerta muy fuerte que permanecía abierta para que la fiera pudiera entrar en busca de la carnada♦ La puerta se cerraba al tocar el sutil

Las mismas trampas de madera, pero en estilos más pequeños y con materiales más adecuados se empleaban para la caza de lobos, zorros, chuchas y comadrejas que hacían gran daño en los animales domésticos.

la pesca

En los ríos abundaban peces como el bagre que era de los grandes entre las especies conocidas en nuestros ríos, el sábalo, el rayado, la sardinata, el bocachico, que es considerado hoy como de los más cdimenticios. Se agrega a la lista el jetudo, la sabaleta, el capitán, la guabina, el barbudo, el guacuco y otras más.

algunas aves

Entre las aves domésticas figuraban entre otras, la gallina de la cual había muchas razas ; se cuenta, además, entre las aves, el pavo real, el gallineto, la pava, el pato, el paujil, la gurría, la paloma, el diostedé, los loros de muchas clases y tamaños, el pisco y el cóndor, rey de toda la familia de los milanos. Casi todas estas especies de aves se encuentran desaparecidas. Entre las aves que más servicio le han prestado al hombre se cuentan las gallinas de todas las especies conocidas, por ser las que más cerca viven del hombre y que toda familia puede tener, aún las de pocos recursos. Según el historiador Joaquín Acosta, las gallinas las trajeron al país las gentes de Nicolás de Federmán, y los cerdos, la expedición de Sebastián de Belalcázar, cuando se encontraron con Gonzalo Jiménez de Quesada, en Bogotá, en 1538.

 

LOS ARRIEROS.

Tomado del libro «Marsella y sus historias»

Al gremio de los arrieros se debe en gran parte el progreso del pueblo, puesto que en los primeros tiempos de la fundación no había más medio de transporte que el de las bestias de carga, ya que los automotores tardaron años en llegar a prestar este servicio.

Por trochas trazadas en las cimas de las cordilleras hasta donde les era posible, puesto que así acortaban las distancias, o por los valles atravesando ríos sin puentes, por entre los bosques de gran espesura, entre gritos y sudor, estos hombres trajeron el progreso.

Transportadas por los arrieros llegaron las imágenes de origen español para nuestro templo, la pila de bronce que luce en el parque traída desde Suiza, y tantas cosas más, valiéndose de las bestias de carga que soportaron por tanto tiempo el peso de pesadas cargas sobre sus cansados lomos.

Debemos anotar que para trasladar los enfermos a otros lugares había un señor de nombre Manuel Ocampo que era el que desempeñaba este oficio en una silla o taburete con espaldar, que él cargaba con el enfermo por trochas y barriales de un pueblo a otro.

A continuación damos los nombres de estos titánicos arrieros :

JESÚS NOREÑA

ANANÍAS BEDOYA

PLÁCIDO PIEDRAHÍTA

ALCIDES DUQUE

ADOLFO BAOS

EVARISTO HENAO

CAMILO RAMÍREZ

GERARDO LÓPEZ

VALERIANO TOBÓN

LENADRO MACÍAS

JUAQUÍN MACÍAS

JOSÉ MARULANDA

ANÍBAL OCHOA

JUAN ESTEBAN BEDOYA

JOSÉ ECHEVERRI

LUIS EDUARDO GONZÁLEZ

CARLOS VALENCIA

NICANOR DUQUE

MARTÍN TORO

HORACIO CATAÑO

LA CAPA DEL VIEJO HIDALGO

La capa del viejo hidalgo ya se había rasgado para hacerse ruana, delantal y mulera. Los arrieros de nuestro pueblo recogieron estos arreos como un símbolo para su oficio, puesto que ninguna a persona que se dedicaba a la arriería le podían faltar estas prendas, acompañadas por el sombrero de jipa y el guarniel de nutria con muchos bolsillos y secretas para guardar los papeles, un retrato borroso y un clavel ya marchito, recuerdos del primer amor.

Durante el día de descanso, que por lo regula* era el día domingo, lucían estos atuendos limpios y pulcros. En el pueblo estaban en continuo contacto con los hombres de empresa y de negocios. Rendía los informes de las comisiones cumplidas y tomaba» los datos de otras misiones por cumplir, todo esto relacionado con el progreso del pueblo.

Por los estrechos y pantanosos caminos que forzosamente tenían que recorrer conduciendo las recuas de muías, pacientes servidoras del hombre, iban llevando la pesada carga, sin mirar el nubarrón que rugía, ni la noche que llegaba. !Así luchaban los arrieros de mi pueblo !

A la diez de la mañana de un día lunes y en la plaza principal del pueblo, se encontraban algunos arrieros listos para empezar a cargar las recuas de bestias con café para llevar a la ciudad de Pereira, que era él pueblo con el que se hacía el comercio en la época, puesto que de la ciudad de Manizales tan sólo se traían el chocolate lúker, Villegas y algunas telas para vestidos.

Estos personajes eran los que se encargaban de llevar y traer la carga de los lugares más retirados, puesto que existían otros arrieros que realizaban el transporte de los campos para el pueblo.

Los arrieros que cargaban su recua, partían por el camino guiados por un mochero que generalmente era un muchacho de poca edad que llevaba un caballo de cabestro, cargado con el mercado y el morral que ellos llamaban el catre, compuesto de telas de estopa, cobija, almohada y algunas prendas de vestir. El mochero se encargaba de hacer la comida.

mientras los arrieros descargaban las bestias y armaban la tolda para cubrir las cargas, y acomodaban las enjalmas que les servían de cama para dormir

Los arrieros que salían primero del pueblo, apenas alcanzaban a llegar al sitio conocido con el nombre del Pital, primera jornada en el recorrido entre la población de Segovia y la población de Pereira.

Esta vía era muy estrecha y pantanosa, estaba cubierta por empedrados de un metro de ancho. Los arrieros que cargaban de último sus recuas tan sólo alcanzaban a llegar a Ventiaderos y la Colina, finca de Don Ananías Bedoya.

Al rayar el día iban llegando los arrieros a toldar cerca a la casa grande, en el lugar del Pital; puesto que los viajeros que no podían ir más lejos, en este lugar encontraban comida y dormida, razón por la cual era muy concurrido. Allí se jugaba dado, se tomaba tapetusa, y músicos que tocaban tiple y guitarra, cantaban así :

«Ya van llegando los arrieros, a toldar cerca del río, mientras la noche cubre los barrancos del camino. Un arriero retrasado grita lleno de celos y rabia, IHurra ! mujer de los diablos, maldita mula cansada

CORRIDA DE TOROS

Los moradores de este pueblo fueron aficionados a las corridas de toros, desde los comienzos de su fundación. Los ganados que se empleaban para las corridas se encontraban en los criaderos dentro del Municipio. En las corridas para el público se cercaban las cuatro esquinas de la plaza, así desde todos los balcones se podían ver los toros sin tener

que pagar. Más tarde se organizaron corrales para la corrida de toros en los bajos de la casa de don Manuel Bedoya, Jesús Noreña y Manuel Cardona. Las corridas se hacían por lo regular cada ocho días, puesto que de los ganados que llegaban de las fincas para el consumo en el pueblo servían para las corridas.

La afición de los pueblos de América por las toros, fue la herencia dejada por los españoles, que quedó arraigada en nuestra sangre por siempre.

Cinematógrafo mudo

La primera máquina para pasar las cintas de cine mudo la trajo al pueblo de Segovia un señor de nacionalidad francesa. Como en el lugar no había energía eléctrica el dueño de la máquina la hacía funcionar por medio de un motor de gasolina. Para el pueblo era una novedad el ver cómo se representaban en el telón de lienzo la vida, la pasión y muerte de el salvador del mundo, y muchas otras aventuras.

El dueño de esta empresa se instaló en un local de propiedad de Don Manuel Cardona, cerca a la plaza principal del lugar. La función del cine era anunciada para dar comienzo a las ocho de la noche. La banda de músicos del lugar era contratada por el empresario para amenizar el espectáculo. A la primera pieza que ejecutaban los músicos, todo el mundo se preparaba a salir de las casas para ir a la función. Como en el local en donde se presentaba el espectáculo no había en que sentarse, la gente tenía que mandar taburetes marcados con su nombre, con mucha anticipación. Los que no tenían en qué sentarse, tenían que aguantarse de pie.

Lo más duro era para los muchachos que no habían guardado con tiempo el dinero para pagar la entrada a la función. Empezaban los préstamos y las ventas de cosas a menos precio. En este caso jugaba un papel muy importante el que tenía alguna hermanita y esta tenía un novio que la invitara al cine, así el novio tenía que mandar a comprar de tres a cinco boletas, si los futuros suegros también iban a la función. El último recurso que le quedaba al que no había podido recoger con qué comprar la boleta para la entrada, era encaramarse al zarzo más inmediato, e ir pasando de uno en uno hasta llegar al lugar del teatro, pero se tenía que cambiar en el portón de la casa al entrar, por si acaso llevaba alguna telaraña en el vestido.

En el pueblo funcionaron, más tarde, otras empresas de cine. Cuando llegó la energía eléctrica suministrada por la empresa de las mercedes, que fue la que primero suministró energía eléctrica al municipio, el señor José Becerra se desempeñó por mucho tiempo como operario de la máquina de cine, la que se encuentra en uno de los salones de la casa de la cultura del lugar.

Salón dramático

En nuestro pueblo funcionó en épocas lejanas un grupo de personas dedicadas a la presentación de algunos dramas relacionados con la cultura. Se

hacían intercambios con grupos de otros pueblos vecinos como fue con él de la población de Belalcázar, pueblo con el que se tuvieron muy buenas relaciones en esos tiempos.

Anotamos algunos nombres de personajes que actuaron en el salón dramático del lugar :

BENIGNO CARDONA BENICIO HENAO JOSÉ FLÓREZ LAURA ROBLEDO BLANCA MONTOYA BENIGNA MONTOYA ELOÍSA VILLA EMILIA BEDOYA LUIS PRIETO CÉLIMO ZULUAGA

El incendio

El día 18 de abril de 1939, tuvo lugar un incendio que destruyó una parte muy importante de la parte oriental de la plaza de esta población.

El primer damnificado fue el municipio, pues las llamas consumieron todo el edificio, muebles, enseres y archivos de las oficinas públicas, puesto que todas ellas se encontraban concentradas en la Casa Municipal, lo mismo el Teatro que funcionaba en el interior del edificio. Al destruirse los archivos, ya no se encontró donde hacer ninguna consulta sobre ciatos relacionados con la historia de la fundación del municipio, anteriores a 1939.

Entre otras personas que perdieron sus propiedades y negocios y se cuentan las siguientes :

FAMILIA HOYOS, ESCOBAR ,BEDOYA, RAMÍREZ, OCAMPO ,LÓPEZ, OCAMPO

Establecimientos comerciales de los siguientes señores :

EMILIO CARDONA ,FELIPE MONTOYA, RAMÓN DELGADO ,ANTONIO ISSA, ROBERTO SALAZAR,JULIO ALACH

 

La langosta

Durante el año 1914 se presentó en el país una plaga de langosta. Para combatirla el Congreso de la República dictó la ley 60 de 1915 y la Asamblea de Caldas dictó la ordenanza número 21 de 1916. Con estas disposiciones se auxiliaba a los municipios con algunos recursos para combatir dicha plaga.

La langosta era una especie de grillo de unos cinco a seis centímetros de largo que venía seguido por una cantidad de aguilillas, ave del tamaño de una paloma que se alimentaba con la langosta, cuando esta iba volando. La plaga al asentarse en los cultivos, los arrasaba hasta la raíz. Lo único que no comía era el café y la yuca. Al asentarse en los bosques los dejaba desolados, puesto que no podían resistir el paso de tantos millones de estos insectos.

Una langosta hembra ponía hasta unos cien huevos en la única postura que hacía antes de morir El macho fecundaba los huevos que la hembra ponía en la tierra y al cabo de ocho días empezaba a salir la langosta pequeña con ojos y cabeza muy grandes, y desde este mismo momento empezaban a devorar cuanto encontraban de la agricultura.

No se pudo saber con precisión su procedencia. Se tejieron varias leyendas sobre su origen. Se dijo, en principio, que salía de una laguna en Suramérica, otros dijeron que salía de una montaña; lo cierto fue que apareció en el país y las nubes que formaban al pasar opacaban el sol al cruzar por el espacio.

El pollo de la langosta sufría una especie de metamorfosis. Nacía y crecía muy pronto y al cabo de poco tiempo se colgaba de los árboles para hacer el cambio, que era dejarla primeraforma de su cuerpo, sin alas, por otro con alas largas para poderse remontar por los espacios.

La época propicia para combatir esta plaga era recién salida de la tierra en que había nacido, para la cual se hacían largas chambas. Se invitaba a los vecinos del lugar para arriar los pollos y hacerlos caer en la chamba y se les cubría con tierra. Así morían.

Las consecuencias sufridas de esta plaga fueron muy grandes. Se afectó la agricultura en general. El que podía favorecer algún cultivo lo vendía a precios muy altos. El país sufrió mucho, a pesar de tener en esa época muy pocos habitantes.

 

SESIONES DEL CONCEJO

Los miembros del Concejo municipal del pueblo, se encontraban muy preocupados buscando los medios para dotar de energía eléctrica a la población, especialmente a su parte urbana.

Durante una sesión del Honorable Concejo, uno de sus miembros propuso que se destinara una partida para comprar un motor de treinta caballos de fuerza,

movido a base de gasolina, con la cuál se podía dotar de alumbrado la parte central del poblado. A continuación, pidió la palabra Don Jesús para proponer que el motor no se comprara de fuerza de caballos, sino que fuera de bueyes, puesto que cada buey trabajaba por dos caballos ; que con quince bueyes había, y además tenían la ventaja de que después de haber prestado el servicio se podían engordar y ser vendidos para carne.

Este mismo personaje fue, según las crónicas, el autor de la famosa voz de mando por él usada en la guerra de los mil días, que estalló en el año 1900, con los peones de su finca de cerca al pueblo. El servicio de custodia del pueblo, durante la noche, lo prestaba don Jesús aprovechando los trabajadores a su servicio, lo que no bastó para que una noche se le pasaran un poco de cachiporros que se creía venían de Neira, acosados por unos godos de ese lugar, y que iban con más miedo que el diablo. Lograron atravesar por Siracusa sin ser vistos por la gente de don Jesús.

Cuentan las malas lenguas que la voz de mando era la siguiente:

*Soldados míos, de yo sólo costiados con mi mesma pecuña, pónganse jirmes y volteen la cara para donde traían la espalda. Marchen al trote hasta la partida de Suracusa». La misma voz de mando se empleaba para volver a la plaza, a la esquina de mi compadre Ligorio.

Por último, nos contó otra mala lengua, que cuando la empresa de las Mercedes le vendía al municipio un sobrante de energía eléctrica para el alumbrado público del Municipio, este señor se hizo instalar un bombillo para el alumbrado de la casa, y cuando lo estrenó olvidó preguntar cómo se podía apagar. Después de acabar con la china y con el sombrero venteando sin poder apagar el bombillo, lo descolgó con cable y todo y se lo llevó al patio de los piscos, para poder dormir.

La imprenta

El Padre Estrada compró para la Parroquia una imprenta que funcionó en un local en los bajos de la casa, en la que imprimía el periódico llamado el Catequista. Dicho periódico hebdomario, lo administraban los señores Eduardo Posada y Julio Aguirre, y en él se difundían las noticias que ocurrían en el lugar y además se libraron grandes batallas en bien de la comunidad.

La biblioteca parroquial

Obra del padre Estrada fue la fundación de la biblioteca parroquial que funcionó en el mismo despacho de la parroquia. Tenía gran cantidad de libros de autores muy importantes, sobre temas de diferentes ciencias, Por el alquiler de todo libro se cobraba la suma de cinco centavos porcada semana.

Como dato curioso se anota lo siguiente : un día se hizo presente en la biblioteca el señor Justiniano Uribe, médico que residía en lo que hoy se conoce con el nombre de la Argentina, de este municipio. Don Justiniano manifestó que deseaba conocer los libros y autores que existían en la biblioteca para ver si había alguno que le pudiera interesar, pero no encontró en todos los libros, uno que el señor Uribe no conociera, además, contó el padres Estrada, que de todos explicaba de qué trataban.

El cementerio

Al padre Estrada le tocó emprender la construcción o remodelación del actual Cementerio, en el mismo lugar en donde se encontraba el anterior, construido de calicanto. En los primeros tiempos de la fundación del pueblo enterraban los cadáveres en el Cementerio que existió en lugar llamado el Placer.

En el año 1925 empezaron a ser notificadas las personas que tenían en ese lugar, o sea en donde está el actual cementerio, los restos de sus antepasados, para que fueran retirados a otros lugares para emprender la remodelación del actual cementerio, puesto que ya se tenían los planos listos para la obra.

Al profesor del Colegio de Varones en esa época, señor Benigno Cardona O. le tocó dibujar los planos del actual cementerio, en el tiempo que le quedaba libre como educador.

Tocadiscos

El primer tocadiscos que se conoció en el pueblo lo trajo. don Manuel Vásquez Hoyos de la ciudad de Manizales. Se pagaban cinco centavos (0.05) por oír a tocar un disco por ambos lados : la Batalla de Palo Negro, las Margaritas y otras canciones más.

Primeros molinos de maíz

Los primeros molinos para maíz se conocieron en el lugar en el año 1915 y los vendía don Antonio López, puesto que hasta época se utilizaban las piedras de mano para moler el café, el cacao, el chocolate y hasta el barro para fabricar las ollas.

La linterna de pilas

Las primeras linternas con púas se usaron en el pueblo en el año 1924. Antes de conocerse se utilizan para el alumbrado los faroles de trapo y las velas de cebo

DÍA DE MERCADO

El mercado se hacía el día sábado de cada semana en la plaza principal. Se formaban filas de mesas que se cubrían con toldos de lienzo para librar las mercancías del agua y el sol En el costado oriente de la plaza se hacían las filas de toldos para el expendio de las carnes.

Otra fila de toldos se destinaba para la venta de granos y otros artículos como sal, jabón, velas, cacao, tabacos y fósforos. En el costado occidental hacían fila las vendedoras de sancocho de carne de cerdo, de res, de gallina, morcilla y otras comidas más. Se anota que un plato de comida tan sólo costaba la suma de cinco centavos. En el costado sur se formaba la fila para la venta de maíz, frijol y panela de caña de azúcar. Todos estos artículos eran producidos en el municipio. El maíz se vendía a veinte centavos la cuartilla, la panela se vendía entre tres y cinco centavos y pesaba tres libras cada atado. En un lugar de la plaza un poco más espacioso, estaba el mercado de las ollas de barro cocido, para todos los usos y de distintos tamaños : chocolates, tazas, cayanas y los avíos para asar el pandequeso. También se fabricaban las ollas de barro para los hornos en los establecimientos de caña, puesto que todavía no habían empezado a llegar las de cobre o de hierro. Había un lugar para los vendedores de comestibles, como gelatina negra y blanca, pandequeso, panderos, mojicones, pastillas de chocolate molido con harina de maíz, el jabón de lejía, el tabaco doblado y otras cosas más.

Al cabo de muchos años empezó a viajar la señora Pobresa Castillo desde la ciudad de Cartago a este lugar, la que traía las colaciones, el arequipe, los cocos, los mamoncillos, los nísperos, y otras frutas. La señora Pobresa llegaba al pueblo con su mercancía el día viernes de cada semana, hacía la venta en el día sábado, el día domingo se marchaba a la ciudad de Cartago, hacía sus compras y se preparaba para el viaje el día viernes. El transporte de las mercancías lo hacía en bestias de cargas y grandes canastos y siempre traía una canasta en la cabeza con otros comestibles. Pobresa al fin se cansó de viajar como lo venía haciendo y se radicó en este lugar. Durante la semana se lo pasaba preparando muchos comestibles para vender en el mercado. Al cabo de varios años murió estando ya bastante anciana y muy pobre. El pueblo sintió la muerte de la anciana y la acompañó al cementerio del lugar, en donde reposan sus restos.

Por último, falta contar que había también un lugar para Marquito Agudelo, fabricante de chicha subidora en el lugar. Marquito preparaba la chicha en un barril de madera bastante grande, con más zunchos y seguridades que un preso condenado a treinta años de presidio o a cadena perpetua.

La totuma de chicha se pagaba de contado y por anticipado, se recibía el vuelto y luego se buscaba en donde recostarse para no caer muy duro, pues esta bebida tiraba al paciente de espaldas.

El Director de la Escuela nos tenia prohibido a los estudiantes tomar chicha fuerte, puesto que, nos decía, los bebedores de licor siempre empezaban tomando chicha.

El mercado era muy concurrido, pues no había fondas en los campos y todo el comercio se concentraba en la plaza del pueblo. En el interior del terreno, en donde funcionaban las oficinas públicas, se hacía la feria de los ganado mayor y menor, todos los días sábado.

El cultivo del café

El origen del café, según una revista publicada por la Federación Nacional de Cafeteros, es de Arabia. Existe la leyenda que unos pastores que apacentaban unos rebaños en esos lugares, notaban que los ganados cuando comían ciertas ramas de algunos árboles se ponían más nerviosas por contener estas ramas sustancias espirituosas•

Las semillas del cafeto fueron traídas de la Arabia a España, no se sabe con precisión la fecha. Más tarde, en la época de la conquista de América, unos sacerdotes trajeron las semillas de café a los Santanderes y de estos se distribuyeron a distintos lugares del país. Según datos tomados de la historia de la Nueva Granada, de Joaquín Acosta.

El cultivo del café

El origen del café, según una revista publicada por la Federación Nacional de Cafeteros, es de Arabia. Existe la leyenda que unos pastores que apacentaban unos rebaños en esos lugares, notaban que los ganados cuando comían ciertas ramas de algunos árboles se ponían más nerviosas por contener estas ramas sustancias espirituosas•

Las semillas del cafeto fueron traídas de la Arabia a España, no se sabe con precisión la fecha. Más tarde, en la época de la conquista de América, unos sacerdotes trajeron las semillas de café a los Santanderes y de estos se distribuyeron a distintos lugares del país. Según datos tomados de la historia de la Nueva Granada, de Joaquín Acosta.

UNOS MINEROS EN CENEGAL

Tomado del libro «Marsella y sus Historias» de Alfonso Ramírez Bedoya

En cierta ocasión le informaron a un familiar de don Fabriciano Aguirre, que en las tierras de Julio Castro, conocidas con el nombre de Cenegal y en la quebrada de nombre Garrapatas, había una mina de aluvión muy rica en metales de oro y plata. Este personaje se dio a la tarea de buscar un compañero para ir al lugar indicado y emprender los trabajos relacionados con la explotación de la citada mina. Al fin Aguirre encontró el hombre que afrontara las privaciones y dificultades de esta empresa. Había que hacer un largo recorrido hasta ese lugar, cargando en las espaldas todos los implementos y provisiones necesarias para permanecer en el monte por varios días, tales como escopeta, parque, velas, fósforos de luz, yesquero para prender fuegos, abrigos y algunas reliquias para alejar los espíritus malos. Cuando llegaron al lugar escogido para emprender los trabajos relacionados con la explotación de la mina, se dieron a la tarea de fabricar un rancho y cubrirlo lo mejor posible, puesto que en el lugar había mucho zancudo transmisor del paludismo. Durante las noches se turnaban para dormir: mientras uno atizaba el fuego, el otro dormía. El trabajo más bravo consistía en apartar las piedras del lecho de la quebrada formando un vallado para despejar el campo, dejando tan sólo la arena menuda en donde se encuentra el oro y la plata buscados. En el caño sólo se podía trabajar medio día puesto que el frío era muy grande, y había que buscar un poco de sol para calentar los músculos. No se podía hacer ruido durante el día ni prender juego durante la noche porque el dueño de estos predios pagaba un vigilante para impedir la entrada a los mineros furtivos. Lo único que se permitía eran cazadores de animales, como tigres, osos, tatabras y otros más. Al cabo de unos días los mineros, querían volver al pueblo de Segovia, cuando ocurrió lo que menos se esperaba : estando ambos en el canalón, uno de ellos mandó al otro a que sirviera el almuerzo, pero al destapar la olla no encontró nada para comen En ese momento salía el otro del canalón y el que había salido primero le dijo : mire compañero, el almuerzo se lo comieron, debieron ser los cazadores mientras nosotros estábamos en el canalón. Eso no importa, yo junto la candela y usted alcance un tasajo de la carne que tenemos colgada en el rancho y verá que pronto almorzamos. El que fue por la carne, al entrar al rancho, se encontró con un animal acostado en la cama cobijado hasta el cuello, demasiado peludo, con los ojos muy grandes. !Compañero, dijo al otro, venga y mire. Aquí está acostado el que se nos comió el almuerzo ! los dos hombres se santiguaron y emprendieron la huida dejando todo cuanto tenían, hasta el frasco con el oro, fruto del gft trabajo de muchos días. Corrieron sin descansar y ug pasaron el río Otún sin darse cuenta, fue tanto el ú miedo que sintieron. Por mucho tiempo duró la pesadilla y tuvieron que curarse del paludismo Jjtr inyectado por los zancudos, que no perdonan a é#í ninguna persona. Estos hombre nunca pensaron en á volver a buscar tan siquiera el oro dejado en el frasco.

CULTIVO DEL TABACO

En el municipio de Segovia, en los primeros tiempos de su fundación, se cultivo la planta de tabaco. En los terrenos más cálidos se da de muy buena calidad. En cuanto a su origen se sabe que es A originario de la América, puesto que los conquistadores españoles al llegar a estas tierras encontraron que los naturales lo empleaban para sahumerios.

Muchas familias pudieron conseguir propiedad miz cultivando esta planta. Las amas de casa hacían gran cantidad de cigarros que surtían el mercado local, y los sobrantes eran llevados a otros lugares.

Durante la administración del presidente Carlos E. Restrepo en su período de 1910 a 1914, se incrementó mucho el cultivo del tabaco en el País, pues este mandatario dio gran estímulo a la clase pobre, razón por la cual él pueblo recuerda con gratitud la gestión llevada acabo por este mandatario.

El doctor Carlos E. Restrepo fue elegido presidente con el voto popular de los partidos liberal y conservador. Organizó su gabinete con personajes de los dos partidos y fundó el partido que se llamó Republicano. En el año de 1930, participó en la campaña del doctor Olaya Herrera que se llamó de Concentración Nacional

Cuentan que una persona del pueblo que estaba dedicado al cultivo del tabaco, había adquirido la fama de que contrabandeaba parte de la cosecha y no entregaba la participación que correspondía al estado. El resguardo se puso en alerta para sorprender al hombre y poderse ganar la propina que el superior les pagaba como extras.

Fue así como dos agentes del resguardo se dieron a la tarea de postear al cosechero, y después de muchas noches de trasnocho se encontraron con el hombre que portaba un bulto como de cinco arrobas de tabaco, que llevaba para el pueblo con el correspondiente permiso del teniente de rentas del lugar, con su firma y sello. Los del resguardo le quitaron el tercio al hombre y le ordenaron seguir adelante y ellos cargaron con el bulto turnándose entre ellos para subir el bulto por una pendiente muy larga, hasta llegar al pueblo. puesto que la sed acosaba, pues todos se interesaban por hacer rendir él trabajo.

Al medio día se repartía la chicha en el corte o lugar del trabajo por las muchachas vecinas, que desde temprano habían acudido a colaborar en la preparación de las comidas. Como se ve, este día que era para trabajar, se convertía, además, en una fiesta

Cuentan que fue asesinado el hombre que hacia el recorrido entre Segovia y la población de Pereira desempeñándose como correo. Cuentan que el funcionario que le tocó las diligencias del sumario por esta muerte fue un señor de nombre Sixto, de la población de Pereira, pero como el hecho ocurrió en un lugar tan despoblado en esa época, no se encontraron pruebas para condenar al sospechoso. El funcionario encargado del sumario tuvo que soltar el reo con la condición de presentarse cada ocho o quince días a la alcaldía. Un día en que el sindicado cumplía con la orden de presentarse en la oficina, el funcionario le hizo saber que se le daría la libertad definitiva. Se le ordenó hacer el aseo en la oficina y cumplir algunas diligencias. Hecho esto el sindicado preguntó qué más tenía que hacer o si se podía marchar. El funcionario le respondió que ya se podía marchar definitivamente. El sindicado se alegró mucho y empezó a despedirse de los que estaban presentes y empezó a bajar las escalas, pero en este momento elfuncionario lo llamó por su nombre en voz alta y le dijo: .’Hombre, pero a usted sí lo vieron cuando mató al correo ! el reo fue cogido por sorpresa y respondió : no señor, a mi no me vio nadie, pues en ese lugar no había ninguna persona más.

El sindicado fue retenido de nuevo y sometido a más preguntas. Confesó que había matado al correo pensando que este portaba dinero que él necesitaba para comprar una máquina para la mujer y que era ella la que había coordinado todo el plan hasta el final Contó cómo él era una persona muy pobre que vivía de un jornal, cuando lo podía conseguir, que la que lo había hecho caer en la cárcel había sido la mujer que día y noche lo atormentaba pidiéndole lo que él no Podía darle. Fue así como ella también llevó su parte en este drama.

INAUGURACIÓN PUENTE DE BELTRÁN

El puente Beltrán construido sobre el río Cauca que separa los Municipios de Segovia y Belalcázar, fue costeado por el señor Manuel Ocampo de Manizales, según contrato hecho con el señor Gobernador mediante el cual Ocampo construía el puente y se le permitía cobrar un derecho de peaje por un tiempo determinado. Una vez cumplido este término quedaba Ubre el paso por el puente para toda persona o semoviente. Al Paso se le dio el nombre del Ingeniero que lo construyó, señor Camilo Beltrán.

En la fecha de inauguración del puente, se reunieron gentes procedentes de los dos pueblos, y como en estas reuniones no faltaba el licor y personas que provoquen encuentros desagradables, pasó lo que no se esperaba. Algunas personas de Belalcázar armadas con armas cortopunzantes, atacaron a los de Segovia e hirieron al señor Aparicio Ríos. Los que conducían a Aparicio, venían pasando el puente y en momento se dio cuenta el señor Pedro Piedrahíta, cuñado de Aparicio. Agarró un machete, se abrió paso por entre la gente, se puso al frente de los atacantes y a puros planazos los sacó al lado de Belalcázar sin herir a ninguno. Ya en campo amplio y plano, los desafió y les dijo que ya no iba a dar plan sino filo y que diera un paso hacía adelante el que quisiera probar.

En ese día quedó comprobado el valor de Pedro, puesto que si hubiera dado filo en la arremetida del puente habría corrido la sangre entre dos pueblos hermanos que por mucho tiempo se estimaron.

Debemos recordar que en esa época las mercancías que venían de la ciudad de Manizales con destino a Belalcázar, pasaban por éste lugar

CARRETERAS CHINCHINÁ Y PEREIRA

La construcción de la carretera entre las poblaciones de Marsella y Chinchiná, se inició, según datos que se conocen, durante la administración del Doctor Jorge Gárner, Gobernador del departamento de Caldas. Los primeros carros hicieron la entrada al pueblo en el año 1959.

Fue motivo de regocijo en el pueblo la llegada de los primeros vehículos. Se celebraron fiestas con este motivo y se hizo un gran recibimiento a la comisión venida de la ciudad de Manizales a esta inauguración.

Esta carretera mide unos 30 kilómetros entre Marsella y Chinchiná, y de Marsella a la ciudad de Manizales, unos cincuenta kilómetros aproximadamente.

La segunda carretera, que une al municipio con la ciudad de Pereira tiene una extensión de treinta kilómetros. El municipio de Pereira puso gran empeño en la construcción de esta carretera puesto que comercialmente le interesaba.

El municipio de Pereira empezó la construcción de la carretera de Pereira a Marsella, en el punto conocido con el nombre de Turín bajando por el costado izquierdo del río Otún, atravesando las veredas de El Pital, Combia, La Bodega, al alto de la Escalera, San Roque, La Plancha, La Nana, El Zurrumbo, San Luis y Marsella.

En el año de 1941 llegaron a la quebrada de la Nona los primeros carros con carga para la población. En este lugar se demoró el paso de los carros mientras se construía el puente ; por último, en el año 1942, entró la carretera al pueblo, quedando así comunicada Marsella con las ciudades de Manizales y Pereira.

Con la construcción de estas carreteras se puso fin a una guerra librada durante muchos años para desembotellar el municipio, que por su situación geográfica fue dé los que más se demoró para poder disfrutar del servicio de carretera.

En el año de 1972 se consiguió la nacionalización de la carretera Pereira Marsella, y con ella la pavimentación de ésta, lo que se hizo en dos | etapas, después de varias gestiones llevada a cabo por distintos funcionarios de la administración municipal con el Ministerio de Obras Públicas de la Nación.

Los viejos arrieros y las cansadas muías de carga, pacientes servidores que por tantos lustros tuvieron el encargo de llevar y traerla pesada carga, ya emigraron a otras tierras en busca de nuevos horizontes, no con el miedo de los que huyen del combate, sino con el aliento del que va en busca de un nuevo teatro para continuar la lucha. Como el cóndor, van buscando las alturas para fabricar sus nidos, y desde las alturas miran tranquilos las llanuras a las que tal vez no han de volver más.

LAS FERIAS

Las ferias de ganado mayor y menor, se celebraron desde los primeros tiempos de la fundaron del pueblo. Primero se hacían cada ocho días, el sábado que era el día destinado para el mercado de todos los campesinos. Era muy concurrida puesto que todo el comercio se concentraba en la plaza principal del pueblo. Los animales para la feria se reunían en el corral del solar de la Casa Municipal, que también servía  para encerrar los animales que eran encontrados \ andando por las calles sin aparente dueño. Los propietarios de estos semovientes eran sancionados con multas de treinta, cincuenta y cien pesos papel moneda, según la categoría de cada animal.

PRIMERA FÁBRICA DE CHICHA FUERTE

El primer fabricante de la chicha subidora fue el señor Marquitos Agudelo, que entre otras cosas cuentan que los primeros estudios los hizo con el ánimo de hacerse cura pero que al conseguir la fórmula para hacer la chicha fuerte, resolvió casarse )$!$ y dedicarse a fabricar esta bebida embriagante.

Al principio de la semana echaba todos los ingredientes en el barril para que tuvieran tiempo de fermentar. El barril que era de madera, tenía muchas seguridades. Como ya se dijo, a los muchachos de la escuelanos tenían prohibido tomar de esa chicha puesto que los profesores decían que los alcohólicos empezaba por tomar chicha.

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